La Liga de Balompié Mexicano se presentó como alternativa para el futbol profesional; un año después y con más de la mitad de sus equipos que abandonaron el proyecto, se muestra como un manual para destruir un torneo
MÉXICO -- El 11 de noviembre del 2020, Víctor Montiel renunció, legalmente, a ser uno de los dos socios de “Montiel y Asociados Balompié Mexicano, S.A. De C.V.”, la razón social bajo la que operaba la Liga de Balompié Mexicano (LBM), el torneo que prometió ser una alternativa en el futbol profesional.
ESPN Digital tuvo acceso al acta constitutiva de la empresa que opera el torneo, que con la salida de Víctor Montiel y la renuncia de Carlos Salcido de la presidencia de la LBM, se percibe el fin del torneo que representó una esperanza para futbolistas, inversionistas y aficionados. La alternativa a la Liga MX que nunca pudo consolidarse.
Falta de inversión, adeudos con jugadores y proveedores y el intento de un torneo de futbol para desarrollarse en plena pandemia por COVID-19, lo que empujó a los clubes a sobrevivir a una crisis económica, fueron algunos de los obstáculos. No obstante, las decisiones empresariales, falta de unidad de los equipos y un plan de negocios que nunca pudo consolidarse.
Un manual de cómo llevar un torneo a la desintegración fue lo que sucedió con la Liga de Balompié Mexicano en 12 meses.
El presidente/dueño se baja de la Liga de Balompié Mexicano
Víctor Montiel renunció a “Montiel y Asociados Balompié Mexicano, S.A. De C.V.”, una razón social, que según el anuncio de privacidad de la LBM, se hace responsable del campeonato y sólo pertenecía al mencionado directivo y a Kevin Montiel. El organizador dejó su cargo desde noviembre del 2020, por lo que ya no es responsable de lo que pase en el campeonato, según los documentos a los que tuvo acceso ESPN Digital.
Víctor Montiel no es propietario del nombre de la LBM
El nombre de Liga de Balompié Mexicano está en disputa y no le pertenece a Víctor Montiel, debido a que Juan Manuel Murillo Mares, uno de los socios, registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual el nombre desde julio, y en septiembre inició la pelea con Montiel por los derechos. Hasta ahora, está en disputa.
Sin protocolos sanitarios
Fuentes de la Liga de Balompié Mexicano aseguraron que no existió un protocolo de salubridad avalado por las autoridades para llevar a cabo la competencia que está a punto de finalizar. En algunos equipos sólo una vez se les aplicó una prueba para detectar posibles infectados por Covid 19 y aseguran que no se les hacía el test a todos los que trabajan en la institución.
La salida de Salcido y su proyecto de una nueva liga
Carlos Salcido amagó con renunciar a su puesto como presidente de la Liga de Balompié Mexicano más de una vez y finalmente lo hizo en el 2021, debido a que ahora concentra sus esfuerzos en hacer una nueva liga de futbol, que pueda competir con la Liga MX y pueda formar jóvenes figuras. Esta nueva liga iniciará hasta que los estadios puedan abrir sus puertaa al público.
La falsa promesa de patrocinios globales
Los organizadores de la Liga de Balompié Mexicano prometieron patrocinios globales con beneficio para todos los clubes, cada equipo debería de encargarse de sus patrocinadores locales. Estos nunca llegaron, se tuvo que pagar por uniformes y cada club tenía una cantidad limitada de balones. Sin publicidad, no hubo dinero para sostenerse.
Sin transmisiones de televisión
En noviembre, casi a la par que Víctor Montiel renunció a “Montiel y Asociados Balompié Mexicano, S.A. De C.V.”, la televisora WCN Televisión anunció que rompía el vínculo con la LBM, debido a que otras compañías querían entrar al negocio, según su comunicado. La realidad es que los equipos debían pagar alrededor de 30 mil pesos, por partido, para que sus juegos fueron transmitidos.
Estadios a puerta cerrada y falta de pagos
Las cartas de los futbolistas que se negaban a jugar en la Liga de Balompié Mexicano por falta de pagos comenzaron a circular por redes sociales, hasta que empezó a ser un mal que permeó en la mayoría de los clubes. La Pandemia y la falta de organización hizo imposible cumplir con los compromisos, por lo que las franquicias fueron renunciando al torneo.
La Liga de Balompié Mexicano contemplaba a la taquilla como una de sus principales fuentes de ingresos, pero debido a la Pandemia y falta de control sanitario, los inmuebles estuvieron sin gente durante el torneo, lo que provocó que varios equipos fueran saliendo de la competencia hasta quedar sólo ocho franquicias.
¿Franquicias fantasma?
El Atlético Ensenada y el Cremonese de Xalapa eran dos de los clubes que más atrajeron la atención en la Liga del Balompié Mexicano. Uno anunció a Ramón Ramírez como su directivo y el otro prometió a Ricardo Montolivo como su jugador franquicia, al final ninguno de los dos equipos pudieron participar en el torneo y son considerados los principales fiascos de esta iniciativa.
CONIFA suspendió el acuerdo con la LBM y analizan desafiliación
La CONIFA se asoció a la LBM a mediados del 2020 y hasta se consideró a México como sede de una Copa del Mundo de ese órgano rector; seis meses después, está en la agenda de dicha institución desafiliar al campeonato mexicano a finales de enero del 2021. En la llamada de atención que se le hizo en meses pasado a la LBM y en la cual suspendió el acuerdo que tenían, pidió estados financieros y los papeles de afiliación de cada club, no han sido entregados por diversas disputas entre los clubes.
¿Dónde quedó el dinero que se pagó para la afiliación?
En la Liga de Balompié Mexicano algunos dueños han preguntado en dónde quedó el dinero que se pagó para afiliarse al campeonato, debido a que el costo de entrada mínimo era de cinco millones de pesos. El argumento que se les entregó es que ese recurso se ocupó para gastos de operación, aunque algunos de los ex trabajadores han denunciado en redes sociales que ese dinero se malgastó y utilizó para fines distintos al torneo.
Demandas en contra de la LBM y el problema de los árbitros
Se preparan demandas laborales en contra de la Liga de Balompié Mexicano y hasta entre los propios socios que conformaron la Asociación Nacional de Balompié Mexicano, la otra razón social con la que opera la LBM, hay disputas. Esto se suman a los problemas que tuvieron los árbitros durante el torneo, debido a que no se les cubrieron sus honorarios en su totalidad y a veces hasta eran informados de que no pitarían un encuentro cuando ya estaban a minutos de iniciar el partido.
Sin premio para el campeón
El premio al campeón de la Liga de Balompié Mexicano son cinco millones, que supuestamente saldrán del próximo club que se quiera afiliar para la competencia que se tiene planeada iniciar a mediados del 2021, pero ya casi todos han saltado del torneo, pocos quedan para continuar.
