Sebastián Ciganda se fue al aeropuerto como tantos uruguayos. Cargó el bolsito al hombro y se subió al avión en procura de un nuevo destino. Atrás quedaba su José Enrique Rodó natal, en el departamento de Soriano; adelante, en el horizonte, un país desconocido como Nueva Zelanda.
Era el año 2016 cuando el joven llegó con una visa de trabajo. No hablaba una sola palabra de inglés. Pero como buen uruguayo se rebuscó. Lo primero que hizo fue lo más común en Nueva Zelanda: ir a cosechar kiwis.
Después trabajó de jardinero, limpió techos y piscinas, hasta que llegó la oportunidad del fútbol.
En Uruguay, Ciganda había atajado en el San Eugenio de la Liga Universitaria donde fue dirigido por Waldemar Victorino.
Cierto día, el exdelantero tricolor le comentó que había gente que lo quería llevar a probarse a Nacional. Ya tenía 18 años y estuvo un mes entrenando en la Cuarta División hasta que le dijeron que le faltaban algunos fundamentos. El sueño se terminó.
Pero como conocía el puesto, estando en Nueva Zelanda fue a probar suerte con el fútbol que, ni por asomo, era su objetivo.
“Y se dio de empezar a jugar en un equipo de Segunda de Nueva Zelanda llamado Waiheke United. Jugué 7 años en el club, me convertí en uno de los referentes de Waiheke y pudimos salir campeones y llegar a Primera. El club tiene la particularidad de que el 90% de los jugadores son latinos y por un tema de reglas agregaron requisitos de extranjeros y eso nos mató. El club empezó a descender y hoy está en la Cuarta División. En ese período, en 2022 tuve la suerte de jugar contra Auckland y el técnico, que era un español, me vio y se contactó conmigo para jugar el Mundial de Arabia Saudita de 2023. De ahí en más todo fue más sencillo”, comentó Ciganda en nota con el programa Quiero fútbol de Sport 890.
Ciganda contó en la nota que, por cosas de la vida, año tras año se fue quedando hasta que la pandemia de Covid-19 lo agarró en Nueva Zelanda.
Allí se produjo otro cambio en su vida porque superado ese momento el gobierno otorgó residencias de trabajo “y ligue una de esas residencias y me instalé en el país”, comentó el jugador.
El domingo, Sebastián Ciganda estará en el plantel de Auckland City que debutará en el Mundial de Clubes contra el poderoso Bayern Múnich de Alemania.
“El otro día decían que con el sueldo de un jugador del Bayern la gente del Auckland puede mantener el club 100 años. Acá somos todos amateurs y trabajamos aparte de jugar. Por ejemplo, mi compañero de habitación el otro día se puso a vender seguros a través de la computadora. Ahora estamos analizando videos de Bayern. Yo todavía no caigo”.
En la serie de Auckland también está Boca Juniors donde juega el uruguayo Edinson Cavani. El golero Ciganda no ocultó su sueño de pedirle la camiseta al goleador que miraba por la televisión.
