El típico gesto de ‘estás robando’, una risa como respuesta a una orden y una tarjeta amarilla luego de que se marcara una falta a favor de Inter Miami fue parte del repertorio del curioso ida y vuelta entre Luis Suárez y el árbitro Alireza Faghani, juez encargado de pitar el primer partido del Mundial de Clubes 2025 entre el equipo de la MLS y Al-Ahly.
Si bien el Pistolero protestó alguna acción durante el primer tiempo, la relación con el árbitro del encuentro por el Grupo A se tensó en los últimos minutos.
A los 78’, el equipo egipcio presionó un lateral de Inter Miami y la pelota fue rechazada por un remate alto. Aún en su propio campo, Suárez peleó la posición con un jugador rival y tiró la pelota al lateral, aunque entendía que había recibido una infracción. El juez no opinó lo mismo y marcó lateral para Al-Ahly.
Suárez se molestó y, con su mano derecha y mirando al árbitro, hizo varias veces el gesto de ‘estás robando’, moviendo los dedos como formando un círculo.
Seis minutos más tarde, Faghani llamó la atención de varios jugadores antes de que se ejecutase un tiro de esquina a favor de Inter Miami, mientras que el golero de Al-Ahly protestaba la presencia de Sergio Busquets y Suárez en el área chica.
Cuando el córner iba a ejecutarse, el juez detuvo otra vez el juego y le dijo a Suárez que saliera del arco de Al-Ahly. El uruguayo primero no entendió la orden y cuando la comprendió se sorprendió, preguntando por qué debía salir del arco y comenzó a reírse; el árbitro lo ignoró y entonces se dirigió a Busquets, a quien le pidió que no molestara al arquero rival porque sino iba a pitar falta en ataque.
Y en el primer minuto de descuento, Inter Miami realizaba un contragolpe con un avance de Lionel Messi que tocó para Marcelo Weigandt, pero el lateral argentino recibió una muy dura infracción que ameritó la amarilla para Marawan Attia.
A pesar de la falta sancionada y la tarjeta para el jugador rival, Suárez protestó efusivamente que el juez no haya habilitado el saque rápido (Inter Miami intentó reiniciar el ataque, pero el árbitro detuvo la acción) y recibió la tarjeta amarilla.
El partido por la primera fecha del Grupo A jugado en Miami terminó 0 a 0. Y el Pistolero, que alguna vez debió aclarar que en la Copa América 2019 no pidió mano de un arquero rival en su área o que en su último partido (el número 143) con la Selección Uruguaya recibió una amarilla por protestar, demostró, a sus 38 años y en lo que podría ser su última temporada como profesional, que sigue siendo el mismo gurí que se calienta y se frustra si su equipo no puede ganar.
