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El Rose Bowl, histórico estadio en el que River jugará un partido clave del Mundial de Clubes

PASADENA (Enviado especial) -- Hay pocos estadios en Estados Unidos que sean de verdad trascendentes para la historia del fútbol. Quizás uno solo, el Rose Bowl de Pasadena. Allí, River Plate jugará su segundo partido en el Mundial de Clubes, el próximo sábado 21 de junio, frente a Monterrey de México.

En este país, el fútbol no tiene la misma trascendencia social que en el resto del mundo, por más intentos que se hagan de que esto suceda. El pueblo estadounidense eligió otros deportes, más parecidos a su cultura y a su idiosincrasia. El juego más popular del planeta aquí tiene muchos menos aficionados que el béisbol, el fútbol americano y el básquetbol. Por eso es difícil emparentar a los Estados Unidos con la élite futbolística mundial.

Sin embargo, el Rose Bowl sí es un escenario trascendente. Es el único de este Mundial que albergó la Copa del Mundo de selecciones en 1994 (algunos fueron demolidos o remodelados completamente) y allí se coronó campeón Brasil frente a Italia tras ganarle la final por penales. River jugará en una cancha con historia propia.

Ubicado en Pasadena (condado de Los Ángeles, estado de California), se construyó a comienzos de la década del veinte para albergar partidos de postemporada de fútbol americano universitario y aún hoy es reconocido como sede de ese tipo de eventos. Tiene la misma edad que muchos estadios importantes de Europa y Sudamérica.

Fue declarado Monumento Histórico Nacional y debe su nombre al "Rose Bowl Game", un tradicional partido de fútbol americano entre equipos de universidades que se juega de forma anual el 1 de enero desde 1902. Es el primer encuentro de postemporada que se instauró en la historia del deporte estadounidense.

El Rose Bowl hoy tiene capacidad para casi 90 mil personas y no podía faltar en esta Copa del Mundo de clubes. Solo 20 estadios han recibido una final del mundo y el de Pasadena es uno de ellos. Fue la única que no tuvo goles en 120 minutos y la que le dio el cuarto título a Brasil. Fue sede de ocho partidos de aquel torneo, entre los que se destacan las victorias de Rumania sobre Colombia y Argentina. También recibió una final del mundo femenina y, junto al estadio Rasunda de Estocolmo, comparten ese privilegio doble único.

Pasadena es una zona tranquila de California, cercana a Los Ángeles pero sin su locura urbana. Tiene su nombre escrito en la historia del fútbol mundial como ningún otro pueblo de Estados Unidos y en este Mundial agigantará su historia. Y River sueña con que el Rose Bowl quede asociado a un grato recuerdo.