Llegar al quinto partido en un Mundial se convirtió en una obsesión para la Selección de México al no poder conseguirlo en las siete oportunidades que enfrentó desde 1994, pero, sin duda, la derrota más dolorosa es la de Jeonju, en Corea del Sur, que ocurrió hace 20 años, principalmente porque era “la buena”, al ser el rival Estados Unidos, que se impuso con el trágico ‘dos a cero’ tan sorpresivo como decepcionante para el futbol mexicano.
La clasificación de México a ese Mundial no estuvo exenta de drama, ya que fue un tormentoso proceso que se resolvió con la llegada de Javier Aguirre, quien apareció súbitamente para rescatar al Tri con la ayuda de una gran generación de jugadores, liderados por Cuauhtémoc Blanco, Jared Borgetti, Rafa Márquez y Gerardo Torrado.
Los triunfos en Japón ante Croacia y Ecuador hicieron crecer el optimismo que se desbordó al empatar contra Italia, con el golazo de Jared Borgetti, que permitió a México avanzar como primero de grupo.
Era inmejorable el panorama para Octavos de Final, donde enfrentar a Estados Unidos se tomó como una señal de que “por fin” podría darse el pase a Cuartos fuera de casa al no tener un rival de mayor jerarquía, como había ocurrido con Bulgaria en 1994 y contra Alemania en 1998.
Tal vez no se menospreció a Estados Unidos, pero sí había un sentimiento de superioridad, de que la oportunidad para crecer, dar el paso definitivo a la élite en los Mundiales, pasaba ‘simplemente’ por vencer al rival de la zona que, si bien había crecido, no estaba a la altura de las aspiraciones de México.
Pero en la cancha todo ese sueño se desdibujó desde el minuto 8, cuando Brian McBride remató en el área con sorprendente facilidad, tras un pase retrasado de Wolff. México intentó reaccionar, pero solo fueron desatinos que iniciaron desde la banca, cuando Aguirre decidió relevar a Ramón Morales para dar ingreso a Luis Hernández. Un movimiento desesperado, en el minuto 28 del partido.
Estados Unidos aprovechó el desconcierto de México y lo noqueó con el segundo gol, una jugada por izquierda que terminó con el centro a Landon Donovan, que dejó tendidos a los tricolores con un remate dentro del área chica.
La decepción fue indescriptible, pues también se combinó con sorpresa, incredulidad, ira y una interminable búsqueda de los culpables. Lo cierto es que Estados Unidos dio una dura lección a México, y la tercera eliminación consecutiva en Octavos de Final (fuera de casa).
A 20 años, la historia no ha cambiado, lo cual también es lamentable. La decepción de ser eliminado en Octavos de Final se repitió ante Argentina (en dos ocasiones), Holanda y Brasil, potencias mundiales, lo que solo hizo más lamentable la derrota ante Estados Unidos. “No se pudo”, parece ser el lema de México en los Mundiales.
El panorama para Qatar 2022 luce desolador. La versión de Gerardo Martino da muy pocas esperanzas a México, que deberá superar un grupo con Polonia y Argentina como principales obstáculos, y realmente sería una sorpresa si avanza a Octavos. Pensar actualmente en el quinto partido luce demasiado optimista, y bastan siete eliminaciones consecutivas para convencerse de que es prácticamente imposible, pues la actual Selección no pasa por su mejor momento.
