Inglaterra venció 1-0 a Nueva Zelanda en el estadio Raymond James Stadium, en un amistoso internacional, preparatorio para el Mundial 2026. Tim Payne, la estrella más impensada en la previa de la Copa del Mundo, tuvo acción en el partido y en una actuación sólida, a pesar de la caída, ya que enfrentó a los atacantes ingleses, especialmente a Marcus Rashford, salió en el complemento.
Desde los primeros minutos, Payne tuvo trabajo extra por el sector derecho de la defensa neozelandesa. A los 19 minutos protagonizó una acción con gran despliegue: controló la pelota de pecho junto a la línea lateral, pero tras una pérdida de de su equipo tuvo que realizar un retroceso a máxima velocidad para evitar una ocasión clara de gol para los europeos.
Con Inglaterra dominando gran parte de la posesión, Payne volvió a aparecer a los 35 minutos. En esa oportunidad leyó correctamente una acción ofensiva rival y cortó un centro que tenía destino de peligro dentro del área.
Su actuación continuó siendo destacada durante el complemento. A los 47 minutos del segundo tiempo protagonizó una de las acciones más celebradas por los hinchas neozelandeses al bloquear un centro de Anthony Gordon, reciente incorporación del Barcelona.
Tras una actuación de gran desgaste físico, Payne dejó el campo de juego a los 62 minutos, cuando el entrenador decidió reemplazarlo por Tyler Bindon.
El lateral cumplió una tarea defensiva destacada frente a una de las selecciones más poderosas de Europa.
El camino de Nueva Zelanda en el Mundial 2026
Nueva Zelanda jugará el Mundial 2026 e integra un grupo exigente y tendrá como rivales a Países Bajos, Costa de Marfil y Canadá. Su debut será ante el conjunto neerlandés, antes de medirse con los africanos y cerrar la fase inicial frente al seleccionado anfitrión.
