Los números que explican el dominio moderno de Francia en la Copa del Mundo

El Mundial 2026 entró en etapa de definición y Francia, quizás el máximo candidato, sigue en carrera. Les Bleus deberán superar a España el martes en Arlington para alcanzar la definición de la Copa del Mundo y convertirse, de paso, en el tercer equipo en jugar tres finales consecutivas.

Alemania (1982-1986-1990) y Brasil (1994-1998-2002) son los únicos en lograr lo que el equipo de Didier Deschamps pretende emular, tras el título en Rusia 2018 y el subcampeonato en Qatar 2022, en un ciclo que ya es histórico.

Campeón del mundo como jugador (y capitán) en 1998, el nacido en Bayonne hace 57 años dejará la Selección de Francia luego del Mundial, poniendo fin a una etapa que inició a mediados de 2012, tras un par de fracasos a nivel global y continental.

Si bien no pudo conquistar Europa -fue subcampeón en 2016 y se subió al podio en 2024-, título que sí había ganado en el 2000 como futbolista, el mayor legado de Deschamps aparece en la Copa del Mundo, la que bien puede ser considerada 'su' competencia.

Deschamps + Mundiales = éxito asegurado

A lo largo de su carrera como futbolista, que se extendió entre 1985 y 2001, Deschamps jugó 103 partidos con el seleccionado galo. Disputó tres Eurocopas, pero apenas formó parte de una Copa del Mundo, la que Francia organizó en 1998. De los siete encuentro del equipo dirigido por Aimé Jacquet, no faltó a ninguno. Un Mundial jugado, un Mundial ganado.

Y ya como entrenador, tras sus pasos por Monaco, Juventus y Olympique de Marsella, la esencia de sus números no es muy diferente. En Brasil 2014, cayó en cuartos de final ante Alemania, a posteriori campeón, por la mínima en un disputado encuentro. Pero pese al gol de Hümmels en el Maracaná, algo se estaba gestando en Francia, que todavía sufría la derrota en la final de Alemania 2006 contra Italia y seguía abrazándose de los logros conseguidos a fines del siglo pasado.

En Rusia 2018, Francia arrasó y se consagró campeón con Mbappé como figura y tras dejar en el camino a Argentina, Uruguay, Bélgica y Croacia, bordando su segunda estrella. Cuatro años después, en Qatar 2022, mantuvo la base y, nuevamente con Kiki como figura, estuvo a un paso del bicampeonato: tras eliminar a Polonia, Inglaterra y Marruecos, cayó en la final contra Argentina, por penales, en una de las definiciones más increíbles en la historia del fútbol.

En la presente edición, los galos cuentan sus presentaciones en victorias: ya lo sufrieron Senegal (3-1), Irak (3-0), Noruega (4-1), Suecia (3-0), Paraguay (1-0) y Marruecos (2-0). Apenas la Albirroja, con una aguerrida propuesta defensiva, puso en aprietos al elenco europeo, que tiene múltiples variantes en ofensiva y apenas sufre en defensa, acumulando 16 goles a favor y solo 2 en contra.

A lo largo de su carrera en las Copas del Mundo, contabilizando la que jugó y las que entrenó, Deschamps totaliza 25 partidos, con un saldo de 20 triunfos, 3 empates y 2 derrotas, números impresionantes que representan a la perfección su rendimiento en el torneo.

Kylian Mbappé, historia pura de los Mundiales

El futbolista que marcó a fuego la era Deschamps es, sin lugar a dudas, Kylian Mbappé. El ex Monaco y PSG debutó en Les Bleus en 2017 y, un año después, ganó su primer Mundial, con apenas 19 años. Una fija en el XI del seleccionado, Mbappé jugó el 100% de los partidos posibles en la competencia desde su estreno, 20, en los que anotó... ¡20 goles!

Festejó cuatro veces en Rusia 2018, ocho en Qatar 2022 y ocho en la presente edición, afirmándose como el segundo máximo artillero en la historia del certamen, un gol por detrás de su excompañero Lionel Messi (21), que tiene 39 años y disputó seis ediciones.

Y más allá de su poder goleador, quizás el dato que mejor refleje su rendimiento en el certamen es el siguiente: fue titular en 18 partidos, ganando 17 de ellos y empatando uno, la final con Argentina en Lusail.

Pocos jugadores a lo largo de la historia descifraron tan bien y tan rápido la fórmula de la Copa del Mundo como Mbappé, que ya suma un campeonato, un subcampeonato y va por más como el líder de una magnífica generación.

Francia arrasa en el Mundial 2026

Después de consagrarse campeón en Rusia 2018, Francia supo renovar su equipo. De hecho, solo tres futbolistas se mantienen en el plantel que ahora es de 26 jugadores (Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y N'Golo Kanté), mientras que diez estuvieron en Qatar 2022 (Theo Hernández, Ibrahima Konaté, Jules Koundé, William Saliba, Dayot Upamecano, Adrien Rabiot, Aurélien Tchouaméni y Marcus Thuram, además de Dembélé y Mbappé).

Esa es una de las virtudes de Deschamps: no se quedó con lo ganado, sino que fue por más. Y con Mbappé como figura estelar, conformó un equipo temible que llegó a la Copa del Mundo como el máximo candidato de la opinión pública. Luego de seis partidos, Francia es el equipo que marcó más diferencia, confirmándose como contendiente al título. Marcó 16 goles y recibió 2, números que muestran su efectividad en ambas áreas, y tiene a dos de los máximos goleadores -Mbappé, con 8, y Dembélé, con 5- y al máximo asistidor -Olise, con 5-.

Justamente Mbappé, Dembélé y Olise conforman, junto a Doué o Barcolá, un ataque temible, que tiene a opciones como Cherki en el banco de suplentes. Sí, Francia tiene mucho en ataque, pero también es respaldado por un doble cinco cumplidor -Koné y Rabiot- y una defensa fiable, con Maignan en el arco.

Los últimos pasos de Francia

Para alcanzar su tercera final consecutiva, logro por el que bien podría ser valorado como uno de los mejores seleccionados de todos los tiempos, Francia tiene que vencer a España, un equipo que supo ponerlo en aprietos durante los últimos tiempos. Y, en caso de viajar a Nueva York, allí chocará con otra potencia: Argentina, que le propinó una de sus derrotas más dolorosas, o Inglaterra.

Este conjunto francés parece no tener miedo. Sigue batiendo récords de la Copa del Mundo -entre la final de 2022 y los primeros cuatro partidos de 2026, por ejemplo, anotó siempre al menos 3 goles, marca sin precedentes- y va por más.

Les Bleus no habían alcanzado la final del Mundial hasta 1998. Ahora, 28 años después, están a un paso de disputar su quinta definición, en busca de convertirse en el quinto país con tres títulos, tras Brasil (5), Italia (4), Alemania (4) y Argentina (3).

La era Deschamps será recordada como el clímax francés en el torneo más grande de todos, la Copa del Mundo. Su histórico ciclo finalizará en algunos días, con un legado que permanecerá indeleble sin importar lo que pase en Estados Unidos, pero un nuevo triunfo lo elevaría al mayor Olimpo del fútbol: solo un DT ganó dos veces el torneo, el italiano Vittorio Pozzo en 1934 y 1938, hace casi un siglo...