El esfuerzo fue lo único para destacar de Argentina en la final ante España

La Selección Argentina perdió ante España la final del Mundial 2026, en un encuentro totalmente controlado por el conjunto europeo, que solo llegó hasta el alargue y lo mantuvo en partido al equipo de Lionel Scaloni por el amor propio y el sacrificio.

Que el conjunto de Luis De La Fuente llegaba con un mejor fútbol que su rival era algo difícil de negar, pero pocos podían imaginar una superioridad de este tamaño. Por errores de planteo o de decisiones dentro del campo, la Albiceleste solo pudo sostenerse cerca en el resultado por el valor mostrado por sus futbolistas, una característica que recorre estos últimos ocho años con el nacido en Pujato al mando.

Con pocos puntos altos a nivel individual y problemas físicos que perjudicaron aún más al trabajo del equipo, Argentina soportó hasta donde pudo y no reaccionó de manera ofensiva hasta que llegó el gol de Ferrán Torres en el inicio del segundo tiempo extra.

Julián Álvarez dio una muestra más del corazón con el que lleva adelante una carrera magistral, Nicolás Tagliafico se apoyó en su coraje para por momentos anular a Lamine Yamal y terminar un partido en cancha pese a estar notoriamente afectado por un poblema en su pierna derecha y Lionel Messi terminó los 120 minutos corriendo como si no tuviese los 39 que tiene.

Podrán aparecer las merecidas críticas por algún error en la disposición táctica o por un fallido análisis previo de lo que necesitaba Argentina para contrarrestar la superioridad española, pero a este equipo nadie podrá recriminarle un déficit en la entrega o la ausencia de mentalidad ganadora. De hecho, el análisis rápido y probableménte apresurado puede llevar a pensar que justamente el coraje fue lo que lo llevó hasta el último día de la Copa del Mundo.