Claudio Ranieri, flamante director técnico de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), aseguró que el fútbol italiano necesita modificar la formación de sus juveniles y volver a priorizar la técnica individual por encima de la táctica para recuperar el protagonismo perdido a nivel internacional.
Durante su presentación oficial, en la que también fue anunciado Roberto Mancini como nuevo entrenador de la selección italiana, el experimentado entrenador de 74 años explicó que uno de sus principales desafíos será trabajar sobre las divisiones inferiores.
"Mi objetivo es que los hinchas vuelvan a enamorarse de la Azzurra y que los chicos, como mi nieto de 12 años, puedan volver a ver a Italia en un Mundial", expresó.
Ranieri sostuvo que el fútbol italiano ha puesto demasiado énfasis en el aspecto táctico y que es momento de recuperar jugadores con mayor capacidad para desequilibrar.
"Somos muy buenos tácticamente, pero en otros países los futbolistas saben gambetear. Ganamos muchos torneos juveniles gracias al orden, pero tenemos que volver a enseñar la técnica individual. Los chicos tienen que aprender a dominar la pelota", afirmó.
Además, remarcó que otro de los grandes problemas es el costo que implica para muchas familias llevar a sus hijos a una escuela de fútbol.
"No podemos permitir que el aspecto económico aleje a los chicos del fútbol. Muchos terminan eligiendo otros deportes o actividades, por eso debemos trabajar para que las escuelas deportivas sean más accesibles", señaló.
Ranieri y Mancini fueron elegidos por el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, con la misión de sacar a Italia de una profunda crisis futbolística, luego de que la Azzurra quedara fuera de las últimas tres Copas del Mundo.
La decisión de contratar a ambos dirigentes provocó la renuncia de Paolo Maldini como director técnico de la Federación, ya que el exdefensor impulsaba la llegada de Andrea Pirlo al banco de la selección.
