Las cuatro ligas europeas emitieron un comunicado conjunto para exigir cambios tras el plan fallido de Infantino de vender el Mundial
Cuatro de las ligas más importantes de Europa —la Premier League, LALIGA, la Bundesliga y la Serie A— han exigido una reforma en la FIFA tras el fallido plan de Gianni Infantino de vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados.
Infantino ha prometido presentarse a la reelección como presidente de la FIFA el próximo año, a pesar del revuelo causado por la propuesta —denominada "FIFA Forward Enterprise"—, la cual ha sido retirada debido a la gran oposición que generó la idea.
En un comunicado conjunto emitido el viernes, las cuatro ligas afirmaron que Infantino había "promovido activamente iniciativas abusivas en lugar de proteger al futbol de ellas" y exigieron una reforma fundamental en el organismo rector del futbol mundial.
Además del plan de venta de participaciones, la Copa del Mundo de este verano estuvo marcada por varias polémicas que involucraron a la FIFA y a Infantino, incluida la decisión de anular la tarjeta roja mostrada a Folarin Balogun, delantero de la selección masculina de Estados Unidos.
"En los últimos años, los cimientos históricos del futbol se han visto amenazados por un problema fundamental de gobernanza", señalaba el comunicado. "El presidente de la FIFA ha promovido activamente iniciativas abusivas en lugar de proteger al fútbol de ellas.
"Y aunque los actores del futbol lograron finalmente que se retirara el proyecto 'FIFA Forward Enterprise' (FFE), las condiciones que lo originaron persisten.
"El presidente de la FIFA ha reconocido ahora la necesidad de una reforma, pero considerar cambios superficiales en los procedimientos tras el episodio del FFE no es suficiente; resulta esencial una reforma profunda de la gobernanza para restablecer límites constitucionales claros dentro de la FIFA y garantizar, entre otras cosas, que los asuntos disciplinarios individuales permanezcan inequívocamente protegidos frente a cualquier injerencia política".
Las cuatro ligas acusaron a la FIFA de un "expansionismo implacable", afirmando que el organismo "toma unilateralmente decisiones de gran alcance que nos afectan directamente, como la ampliación del calendario internacional de partidos".
Asimismo, reclamaron "una nueva estructura de gobernanza" para la FIFA que incluyera la creación de "un órgano permanente de representación de las partes interesadas clave —incluidas las asociaciones nacionales, las ligas, los clubes y los futbolistas, tanto masculinos como femeninos—", el cual "recibiría información completa sobre las nuevas iniciativas y desempeñaría un papel significativo en el proceso de toma de decisiones de la FIFA".
Las ligas también exigieron que los planes de la FIFA se basaran en "una justificación claramente definida, datos de respaldo y una evaluación independiente; todo ello publicado antes de que se adopte cualquier decisión".
El proyecto FFE se encontró con una fuerte oposición por parte del organismo rector del fútbol europeo, la UEFA —que amenazó con boicotear los torneos de la FIFA si Infantino seguía adelante con el plan—, así como de la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol.
A principios de este mes, la vicepresidenta de la UEFA, Laura McAllister, declaró a ESPN que el plan de Infantino "atacaba el corazón mismo de los principios del juego"; actualmente, la UEFA está emprendiendo acciones legales al respecto.
Las próximas elecciones a la presidencia de la FIFA están previstas para el mes de marzo, durante el Congreso de la FIFA en Marruecos.
