La Selección Colombia enfrentará el 2 de octubre a Paraguay en el Sports Illustrated Stadium de Nueva Jersey, desde las 7:00 p. m. de Colombia, y una de las decisiones que deberá tomar el técnico estará en el frente de ataque.
La duda entre Luis Javier Suárez y Kevin Viveros no aparece simplemente porque Lorenzo tenga dos delanteros disponibles. Tiene que ver, principalmente, con el rival que estará enfrente y con la manera en que Colombia pueda encontrar espacios ante una selección que ha construido buena parte de su fortaleza alrededor del orden defensivo.
Paraguay recibió apenas 10 goles en sus 18 partidos de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 y terminó el proceso con nueve encuentros consecutivos sin perder. Gustavo Gómez, además, fue el futbolista con más presencias durante esa campaña. Esos números explican por qué el delantero que elija Lorenzo puede tener una función específica frente a una defensa acostumbrada a competir en partidos cerrados.
Suárez, con el respaldo del gol
Luis Javier Suárez llega a este partido con un argumento reciente: fue titular frente a México y marcó el gol de Colombia en el empate 1-1 del pasado sábado en Baltimore. El atacante estuvo desde el comienzo y salió en el segundo tiempo, cuando Lorenzo empezó a mover el equipo y le dio ingreso a Kevin Viveros.
Más allá del gol, Suárez ofrece una característica que el propio Lorenzo destacó al explicar las diferencias entre sus delanteros. “Kevin Viveros va más al espacio y exige a los centrales. Luis Javier Suárez se asocia mejor”, dijo el entrenador en entrevista con Noticias Caracol.
Esa capacidad de asociación puede ser importante frente a una defensa que reduzca los espacios. Suárez puede recibir de espaldas, fijar a los centrales, proteger la pelota y permitir que los volantes y extremos se acerquen a la jugada. En ese escenario, el ‘9’ no solamente tendría que esperar dentro del área, sino participar en la construcción para intentar mover el bloque paraguayo.
Viveros, potencia y ataque al espacio
Kevin Viveros representa una alternativa diferente. El delantero del Athletico Paranaense atraviesa una temporada de alta producción ofensiva y llegó a 18 goles en el Brasileirao, registro que lo mantiene entre los principales goleadores del campeonato brasileño. La CBF también registra 18 goles en 30 partidos durante 2026.
Su principal diferencia está en la manera de atacar. Viveros puede salir de la posición central, buscar el espacio a la espalda de los defensores y convertir una recepción o un duelo individual en una carrera hacia el área. No necesita que el partido tenga muchos metros libres para intervenir, pero su perfil puede adquirir mayor valor cuando el rival adelanta unos metros su última línea.
Eso coincide con la descripción que hizo Lorenzo. Para el técnico, Viveros es el delantero que “va más al espacio y exige a los centrales”, mientras que Suárez tiene una mayor capacidad para asociarse. No se trata solamente de dos nombres para una misma posición, sino de dos maneras diferentes de interpretar el puesto.
El choque contra los centrales
El duelo físico también puede tener un papel importante. Paraguay cuenta con centrales como Gustavo Gómez y Omar Alderete, defensores acostumbrados al contacto y a disputar directamente la posición con el delantero. Ante ese tipo de defensa, el ‘9’ tendrá que encontrar la manera de convivir con el choque sin quedar desconectado del juego.
Viveros puede plantear ese enfrentamiento desde la potencia y la aceleración. Su perfil físico le permite intentar convertir el contacto con el defensor en el comienzo de una carrera, especialmente si logra recibir de frente o encontrar un espacio entre central y lateral.
Suárez puede afrontar ese mismo duelo de otra manera. Al recibir de espaldas, puede utilizar el contacto para fijar al defensor, proteger la pelota y esperar la llegada de un compañero. En lugar de buscar permanentemente el enfrentamiento en velocidad, puede intentar que el central salga de su zona y generar una línea de pase para los futbolistas que llegan desde atrás.
Ahí aparecen dos posibles respuestas para un mismo problema: Viveros puede intentar llevar a los centrales hacia el espacio; Suárez, atraerlos hacia la pelota y asociarse alrededor de ellos.
¿Y si Colombia apuesta por el juego aéreo?
El juego aéreo también puede ser una alternativa si Colombia encuentra dificultades para progresar por abajo. Pero en este punto no existe una diferencia significativa de estatura entre los dos delanteros: Suárez mide aproximadamente 1,79 metros y Viveros 1,80. Por eso, la comparación no pasa por quién es más alto.
La diferencia estaría en cómo cada uno ataca la pelota. El movimiento previo al centro, la capacidad para anticipar al defensor, el momento del salto y la posición que adopta dentro del área pueden ser más determinantes que unos centímetros de diferencia.
Suárez puede ofrecer una referencia más fija dentro del área, mientras que Viveros puede combinar esa presencia con movimientos para desprenderse de los centrales. Si Colombia decide buscar más los centros, será relevante quién consiga atacar mejor el espacio y llegar con ventaja al balón.
El partido puede definir la elección
La manera en que Paraguay plantee el partido puede terminar siendo determinante para la elección de Lorenzo. Si la Albirroja se repliega y reduce los espacios cerca de su área, la capacidad de Suárez para asociarse y participar en la circulación puede cobrar importancia.
Si, en cambio, Colombia consigue provocar que Paraguay adelante sus líneas o encuentra espacios detrás de los centrales, la velocidad y la potencia de Viveros pueden convertirse en una herramienta para atacar esas zonas.
El antecedente inmediato muestra que Lorenzo ya utilizó a los dos de manera consecutiva. Suárez comenzó frente a México y marcó; Viveros ingresó en el segundo tiempo para tener sus primeros minutos con la Selección. Ahora el entrenador tendrá que decidir qué características necesita desde el comienzo ante Paraguay.
Dos perfiles para un mismo problema
La decisión, entonces, no se reduce a escoger entre un delantero que llega con gol y otro que atraviesa una temporada de alta producción. También implica determinar qué tipo de ataque quiere construir Colombia frente a una defensa que ha demostrado capacidad para proteger su arco.
Suárez ofrece asociación, juego de espaldas y una referencia para conectar con los volantes. Viveros aporta verticalidad, potencia y capacidad para atacar el espacio. Las características de Paraguay harán que esas diferencias tengan una lectura particular durante el partido.
¿Cuándo vuelve a jugar Colombia?
-Colombia vs. Paraguay
-Día: Viernes 2 de octubre
-Hora: 7:00 p.m (COL)
