La despedida de Lionel Messi terminó por quedarse con todos los focos de una fecha FIFA que, sin embargo, dejó varias señales para la Selección que viene. Entre los triunfos ante Bolivia y Burkina Faso, el entrenador probó nombres, repartió minutos y les dio espacio a varios jóvenes que buscan ganarse un lugar en el ciclo que comienza después del Mundial.
Lo que más se habló durante esta fecha FIFA fue de renovación. La del entrenador, que si bien parece encaminada todavía no está cerrada, y la de una Selección que, después de la despedida del 10, debe empezar a dar vuelta la página. Lionel Scaloni lo sostuvo después del último partido del capitán en el Monumental y puso el foco en lo que viene: un equipo que tendrá que encontrar nuevas formas de competir sin el futbolista que durante tantos años marcó el rumbo.
“Ahora toca continuar sin él, será duro, porque lo que se vivió estos últimos años no es normal. Estamos capacitados para afrontarlo, hay gente joven que está bien. Por más equipo que se arme, no es fácil hacerle entender a la gente que no es fácil. He jugado con grandes jugadores, vi a muchos, pero lo que él genera no se lo vi a otro, es incomparable, un extraterrestre. Se fue el mejor de todos”, explicó el entrenador.
Y justamente en el armado colectivo está una de las claves de la nueva etapa. Scaloni fue contundente al marcar el camino: “La única manera de compensar la baja de Messi será estar bien como equipo”.
Una renovación que ya está en marcha
El DT parece tener claro que no se trata de empezar de cero. La base está y la idea de juego también, pero el entrenador aprovechó estos partidos para ampliar el abanico de opciones y darle rodaje a futbolistas que pueden tener un papel mayor en los próximos años.
La prueba ante Bolivia, el rival más serio de los dos, fue especialmente significativa. Pero lo más importate estuvo en cómo terminó ese partido. Scaloni aprovechó los ocho cambios permitidos y la Selección terminó el 4 a 0 con una formación completamente renovada. Balerdi ingresó por Cuti Romero, Mastantuono por Nico Paz y Barco por Prestianni a los diez minutos del segundo tiempo. A los 34 entraron Flaco López por Lautaro Martínez, Santiago Simón por Giay y Equi Fernández por Mac Allister. Y a los 40 llegó el turno de Valentín Gómez y Leonel Flores, quienes reemplazaron a Lisandro Martínez y Exequiel Palacios.
El resultado fue que Argentina terminó el partido con cinco debutantes absolutos en la Mayor: Román Vega, Santiago Simón, Equi Fernández, Valentín Gómez y Leonel Flores.
La búsqueda continuó ante Burkina Faso. En ese encuentro, Scaloni volvió a darle lugar a futbolistas que todavía no habían tenido su oportunidad con la Mayor: Matías Soulé, Tomás Palacios y Santiago Castro se sumaron a la lista de debutantes del ciclo.
Así, entre los dos partidos, ocho futbolistas hicieron su estreno absoluto con la Selección. El número total de debutantes durante el ciclo de Scaloni llegó de esta manera a 73 futbolistas. Una cifra que explica, en buena medida, la intención del entrenador de ampliar permanentemente la base.
No fue solamente una cuestión de nombres. Fue también una señal de que Scaloni quiere saber qué tiene detrás de los habituales titulares y hasta dónde puede llevar la competencia interna.
Nico Paz, una alternativa que gana protagonismo
Uno de los nombres que más señales dejó durante estos días fue el de Nico Paz. El futbolista marcó ante Bolivia, volvió a convertir frente a Burkina Faso y también fue protagonista en la despedida de Messi: anotó el 2 a 0 ante Benín en el Monumental.
En total, Paz convirtió tres goles en los tres partidos de la fecha FIFA si se incluye el encuentro ante Benín. Una producción que acompaña una presencia cada vez más importante dentro del equipo.
La salida de Messi no significa que Paz vaya a ocupar su lugar. No hay un reemplazo para el capitán que marcó una época. Pero sí puede abrirse un espacio para que el jugador del Como asuma una responsabilidad diferente, especialmente como el futbolista creativo que pueda partir desde la derecha y cerrarse hacia el centro.
Scaloni ya lo utilizó en esa función y le permitió seguir observando cómo puede funcionar esa alternativa en una Selección que deberá repartir las tareas creativas de otra manera.
Gianluca Prestianni fue otra de las apariciones que dejó esta ventana. El extremo tuvo participación por izquierda y volvió a mostrar una alternativa diferente para un sector en el que Scaloni también deberá encontrar nuevos protagonistas.
Su velocidad, capacidad de desequilibrio y posibilidad de jugar abierto le ofrecen al entrenador una variante que puede seguir creciendo dentro del plantel. Y el hecho de que haya sido utilizado en los dos primeros partidos de esta fecha FIFA muestra que está dentro del grupo de jugadores que Scaloni quiere seguir evaluando.
El doble 9, una de las posibilidades en ataque
La presencia de Lautaro Martínez y Julián Álvarez juntos también dejó una lectura. El doble 9 es una posibilidad que Scaloni conoce, pero que no utilizó demasiado durante su ciclo.
El propio entrenador había explicado que, con Messi en cancha, juntar a los dos delanteros podía generar un desbalance en el funcionamiento colectivo. Sin el rosarino, la ecuación puede modificarse, y en esta fecha FIFA mostró una apuesta decidida por ese sistema, ya que ambos jugaron en los tres partidos desde el arranque.
La nueva generación que empieza a aparecer
Entre todos los nombres que tuvieron su oportunidad, el caso de Leonel Flores es particularmente significativo. El mediocampista de Boca, de apenas 19 años, venía de hacer sus primeros pasos en Primera y rápidamente recibió el llamado de la Mayor.
Debutó ante Bolivia, justamente en el partido que Argentina había comenzado con una formación más cercana a la habitual, y terminó jugando varios minutos en una formación plagada de jóvenes. Después volvió a estar en la despedida de Messi ante Benín.
Y allí apareció una imagen que puede funcionar como símbolo de esta transición: Messi terminó jugando sus últimos minutos en el Monumental junto a Nico Paz, Franco Mastantuono y Leonel Flores. Tres futbolistas jóvenes que representan parte de la generación que deberá empezar a asumir nuevas responsabilidades.
La escencia sigue siendo la misma
Más allá de los nombres propios, Scaloni también pudo comprobar que la identidad no depende exclusivamente de una figura. La intención parece clara: renovar nombres sin modificar la esencia. El propio Scaloni sostuvo que la búsqueda pasa por probar jugadores más que sistemas, porque la manera de jugar de la Selección está “bastante aceitada”.
En esa transición aparece también Cristian Romero, quien ya asumió la capitanía. Alrededor suyo aparecen los futbolistas que deberán asumir mayores responsabilidades.
No se trata solamente de reemplazar nombres. La tarea de Scaloni pasa por sostener una identidad construida durante años mientras encuentra nuevas alternativas para cada posición.
La Selección empieza a cambiar de nombres, pero el desafío no es buscar un nuevo Messi, sino encontrar la manera de repartir entre varios las responsabilidades que durante tantos años estuvieron concentradas en uno solo.
