Fernando Hierro dijo que tenía tres opciones solo un día después del comienzo de la Copa del Mundo: podría haber rechazado convertirse en técnico de España, renunciar y seguir a Julen Lopetegui o aceptar la petición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y asumir las riendas de La Roja. Hierro eligió la última opción.
"En español lo llamamos conocimiento, pero Fernando sabe todo sobre el juego", fue la opinión del centrocampista del Real Oviedo, David Rocha sobre la decisión de Hierro. La selección de España es su segundo trabajo como entrenador, tras dirigir una temporada al Oviedo en la campaña 2016-17.
Su cargo oficial en España es director deportivo: observa en silencio, habla cuando es necesario y deja que los entrenadores hagan lo suyo. Pero los eventos de los últimos tres días han cambiado eso.
De un papel fuera de los reflectores, a ser el hombre que quedó para recoger las piezas después de que su predecesor Lopetegui fuera nombrado nuevo entrenador del Real Madrid el martes y fuera removido como seleccionador de España un día después. Se podría haber perdonado a Hierro si hubiera preferido no aceptar el puesto de técnico, pero al hablar con quienes lo conocen bien, si alguien puede de alguna manera calmar la situación, es Hierro.
"Siempre asumió la responsabilidad", le dice a ESPN Stelios Giannakopoulos, un buen amigo y ex compañero de Hierro en el Bolton. "Nunca tuvo miedo de tomar riesgos, con o sin balón, dio órdenes y lideró el camino en el terreno de juego. Fue el primero en sacrificarse por el equipo e hizo lo que solo hacen los líderes".
Henrik Pedersen, que también jugó en el Bolton, señala: "Podía hablar con todos, incluso con la señora del café en el Reebok Stadium", le dice a ESPN. "Había otros jugadores que pensaban más sobre ellos mismos, pero él no era así. Era amable y con los pies en la tierra".
Hace poco más de dos años, se le pidió a Hierro que diera su opinión sobre Zinedine Zidane y la decisión de nombrarlo técnico del Real Madrid. "Hay personas que dicen que carece de experiencia, pero ha tenido 18 meses de preparación en Castilla, y tenía los mejores entrenadores del mundo cuando era jugador", dijo Hierro sobre Zidane. "Aprendes de todos. Después de retirarte, recoges cosas concretas de cada uno y aplicas tu propia visión". Los mismos sentimientos se aplican ahora a Hierro.
"He estado cerca de una pelota durante 30 años", dijo Hierro el miércoles, mientras lo cuestionaban sobre su falta de experiencia como entrenador.
El palmarés de Hierro en el Real Madrid compite con el de cualquier jugador: cinco títulos de La Liga, tres Champions League, 89 partidos con España y un ciclo de cuatro años como capitán. Pero mientras crecía, todo lo que quería hacer era jugar para el equipo local de su pueblo, Vélez-Málaga. En el Málaga le dijeron que no era lo suficientemente bueno para ser un jugador profesional. Esas palabras le sirvieron como motivación y, a partir de ese momento, cosechó una carrera de 14 años con Los Blancos, que finalizó en 2003. Era el prototipo del número 6: Muy hábil como defensa central y también se podía desempeñar como mediocampista. Tenía buen olfato goleador, anotando 29 dianas con España y en su momento era el máximo goleador.
Hablando con quienes lo conocen, era una estrella de bajo perfil, pero un referente para aquellos que buscaban liderazgo y uno que siempre guiaba con el ejemplo, en lugar de gritar.
Tras abandonar el Real Madrid en 2003, Hierro pasó los últimos años de su carrera con el Bolton Wanderers procedente del Al-Rayaan de Qatar en la temporada 2004-05 de la Premier League. Perdió cuatro de sus primeros cinco partidos con el club, pero dejó la zona defensiva, se posicionó en el centro del campo y jugó 35 partidos esa campaña. Fue su última temporada como jugador, dejando un legado breve pero fulgurante en Bolton. Fue votado como el noveno mejor jugador en la historia del club en 2017.
"Después de hablar con el durante cinco minutos, podías decir que era un líder dentro y fuera del campo", dijo el ex internacional con Grecia y ex jugador de Bolton, Giannakopoulos a ESPN. "Fuera del campo era una figura central en el vestuario por su experiencia. Sabía cuándo callar y cuándo gritar, y encontró ese equilibrio. Usó la crítica como algo positivo, para llevar al equipo a la victoria.
"Ahora con España, él tiene el respeto de todos: los jugadores, la federación, los fanáticos y la prensa. Todos estos elementos significan que será un éxito, es un líder".
"Creo que él [Hierro] no era el más tranquilo, pero tampoco gritaba mucho", dice Pedersen, ex jugador de Dinamarca. "Tenía el respeto de todos. Todos lo respetaban, y cuando hablaba era tranquilo en el vestuario ya que todos sabíamos de su conocimiento y queríamos escuchar lo que tenía que decir.
"Cuando llegó al Bolton, prácticamente había ganado todo en el fútbol pero tenía los pies en la tierra. En el campo podía ver el juego un minuto antes de que sucediera. Como centrocampista defensivo, podías darle el balón e incluso si cinco o seis jugador estaban a su alrededor, él nunca entraría en pánico, encontraría el pase correcto. Lo veía antes de que sucediera.
"Podía hablar con todos, podía hablar con el mejor jugador del equipo y, a veces, con los jugadores más jóvenes de la academia".
Su sentido del humor también se manifiesta, normalmente junto con su ex compañero del Bolton, Iván Campo, ya sean bromas de vestuario o en el campo de entrenamiento. Pero, sobre todo, Pedersen lo resume así: "no se puede describir mejor, Fernando es la persona más amable".
Casado con la habilidad en el campo, su intelecto futbolístico y el conocimiento del sistema español tanto como jugador y administrador. Después de terminar su carrera como jugador en 2005, se unió a la RFEF dos años más tarde como director deportivo, y luego ocupó un puesto de director de fútbol en el Málaga en 2011 durante un año. La campaña 2014-15 estuvo en el Real Madrid, actuando como asistente de Carlo Ancelotti, y luego de un año de descanso, llegó la oferta del Real Oviedo.
Estaba por disputarse la temporada 2016-17 cuando se hizo cargo del equipo de segunda división. Luego terminaron octavos, y una decisión mutua entre Hierro y la directiva lo llevaron a no continuar al frente del club. Sin embargo, tuvo un impacto positivo durante el año.
"Fue muy bueno y trajo un enfoque técnico muy moderno para el entrenamiento e intentó que jugáramos un futbol atractivo y ofensivo", dice el centrocampista del Real Oviedo Rocha a ESPN. "Siempre entrenábamos con el balón, cada ejercicio era con el balón. Él es de la escuela española, el equipo nacional lo hace de manera similar.
"En el Real Oviedo, él estaba bajo presión. Tenemos fanáticos muy apasionados, así que la expectativa era alta, pero fue grandioso jugar bajo su mando. Es una división difícil, puedes vencer al primer lugar y perder ante un equipo inferior: terminamos a dos puntos de los playoffs. Es muy competitivo y lo hizo bien. Incluso cuando perdimos, él estaba tranquilo.
"Se preocupaba por nosotros. Pasaba todas las mañanas hablando con cada jugador, diciéndonos que fuéramos a él si teníamos algún problema. Dijo que un equipo feliz es uno que juega bien.
"Fernando es la mejor persona que España puede tener ahora para darle la continuidad que necesita. Tiene el respeto y los jugadores del equipo nacional lo quieren".
Y ahora con España, que debuta en Rusia 2018 contra Portugal este viernes en Sochi. En las próximas horas, Hierro tendrá que recurrir a su experiencia de 30 años para unir a un equipo fracturado por la situación de Lopetegui. Hubo quienes insistieron en que el nuevo técnico del Real Madrid debía quedarse.
Esta será su quinta Copa del Mundo. La eliminación en los cuartos de final de 1994 y 2002 fue su mejor participación como jugador, ahora las expectativas están ahí para que España gane. La Roja es una de las favoritas para levantar el título el 15 de julio, pero la personalidad tranquila, discreta e inspiradora de Hierro será indispensable para que se cumplan las expectativas.
"Mucho de esto se decidirá por la reacción de los jugadores, a veces es positivo, a veces es difícil de predecir. Pero Sergio Ramos y Gerard Piqué dicen que están unidos y aunque los jugadores tienen grandes personalidades, Hierro tendrá un buen desempeño. influencia", dice Giannakopoulos. "Traerá aire fresco al vestuario y querrán ayudar a Fernando a alcanzar el éxito".
El viernes, Giannakopoulos estará mirando el partido desde Atenas. Pedersen estará en su bar Sportspubben Malet en Silkeborg, Dinamarca, viendo cómo le va a su antiguo compañero de equipo. Y Rocha estará en Mallorca descansando antes de regresar a la pretemporada. Hierro estará en el punto de mira, cientos de cámaras enfocándolo.
Puso su cabeza en la boca del león, pero nunca hubo otra opción en la mente de Hierro. "Fue una decisión que tuve que tomar rápidamente, se trataba de tomarla o de irme, pero no pude decir que no", dijo el miércoles Hierro. "Nunca me hubiera perdonado a mí mismo".
