Las expectativas para el amistoso Estados Unidos-México

Gerardo Martino cuenta con el regreso de Héctor Herrera, Jesús "Tecatito" Corona, Javier Hernández, Hirving Lozano y Miguel Layún. Imago7

EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey - El partido amistoso de este viernes entre las selecciones de Estados Unidos no lleva consigo una tonelada de carga emocional o un tema de revancha. La histórica aversión entre los antiguos rivales está presente, pero ambos equipos buscarán conseguir algo un poco más significativo en este amistoso.

Tom Marshall y Noah Davis nos dan una previa de este enfrentamiento desde los puntos de vista de ambas Selecciones nacionales.

Desde el punto de vista de México: Mantener la perfección con el "Tata" Martino

Una victoria para México contra Estados Unidos en un partido amistoso podría exorcizar la estadística que indica que El Tri no ha podido imponerse a la selección de las Barras y Estrellas en un encuentro no competitivo desde 1999. También está en juego la marca del seleccionador actual del equipo azteca: Gerardo "Tata" Martino se mantiene invicto en sus primeros 10 partidos a cargo de El Tri.

Obviamente, la final de la Copa Oro fue la máxima expresión de la rivalidad y una victoria de Estados Unidos no cambiaría eso o serviría como una gran revancha. De hecho, hasta podría contribuir a la percepción (al menos para los hinchas de El Tri) que México tiende a ser el equipo que gana cuando realmente importa. Las estadísticas de los cotejos disputados desde el año 2000 podrán indicar 14 triunfos, 8 derrotas y 6 empates; pero en torneos oficiales, México se ha impuesto en ocho de los 15 compromisos más recientes (8-6-1).

México se apresta a disputar este partido como el favorito por margen significativo. Martino cuenta con 31 jugadores en su convocatoria y el regreso de Héctor Herrerra, Jesús "Tecatito" Corona, Javier "Chicharito" Hernández, Hirving "Chucky" Lozano y Miguel Layún implica que El Tri hoy en día es un equipo mucho más fuerte que el mostrado durante la Copa Oro. El triunfo sobre Estados Unidos en la final se produjo sin la presencia de quienes podrían ser considerados los mejores jugadores dentro del combinado mexicano (Herrera, Lozano) y el mayor goleador de todos los tiempos para la causa de México (Hernández). El propio Martino ha expresado que "seremos mejores" después de la final de la Copa Oro, haciendo referencia a los ausentes.

La gran interrogante radica en cuál será el XI titular que Martino pondrá en la cancha este viernes, considerando la cantidad de jugadores dentro de su plantel y el partido contra Argentina pautado para este martes en San Antonio. Más que el resultado en sí, Martino estará analizando de cerca lo que podrán aportar los jugadores que han vuelto al ruedo vistiendo la camiseta de su país.

Se considera que Martino está encantado con el progreso de sus fichas más jóvenes, particularmente por el modo en el cual han adoptado sus métodos. El razonamiento radica en que México jugará la fase de grupos de la Liga de Naciones de la CONCACAF (Bermuda, Panamá) con el grupo más joven, con algunas de las figuras más experimentadas de por medio. En consecuencia, estos partidos contra Estados Unidos y Argentina serán utilizados por Martino para concluir cuáles jugadores entre los que actualmente hacen vida en Europa serán los más aptos para la acción de la Liga de Naciones de la CONCACAF.

Por ejemplo, parece tener poco sentido convocar a Raúl Jiménez junto a Hernández para jugar contra Bermuda considerado que uno de ellos estaría en condición de suplente dentro del esquema táctico 4-3-3 de Martino. (Probablemente, este puesto estaría ocupado por Andrés Guardado o Erick Gutiérrez). Asimismo, el ángulo de una rivalidad Pulisic vs. Lozano (principalmente impulsado por los medios hispanos) quizás no tenga mucha veracidad, considerando no tienen las personalidades más impetuosas y que quizás no tengan mucha disposición a atacarse verbalmente; no obstante, será interesante ver a dos de los mejores atacantes de la CONCACAF en la misma cancha en equipos opuestos. Contar con semejante nivel de calidad debe ser algo positivo para esta rivalidad, especialmente si tomamos en cuenta que ambos están jugando en clubes europeos con expectativas de luchar por sus respectivos títulos de liga.

Por último, este debería ser un partido entretenido. Usualmente, México ha sido el protagonista de esta rivalidad en lo que respecta a posesión de balón y buscar el partido ante Estados Unidos, lo cual se mantiene con el estilo agresivo del "Tata" Martino; no obstante, con Berhalter como estratega, parece que Estados Unidos ahora buscará jugar un fútbol más frontal, lo cual significa que deberían producirse muchas oportunidades para que los talentosos artilleros de ambos equipos brillen sobre el césped.

- Tom Marshall

Desde el punto de vista de EE. UU: La prueba más importante hasta ahora para los "jovencitos"

El objetivo de un deporte, por supuesto, es ganar; aunque quizás también se trate de ganar una experiencia de aprendizaje. Eso es especialmente cierto en el caso de una Selección nacional, que juega una interminable cantidad de amistosos que presentan oportunidades de aprendizaje entremezcladas con las eliminatorias y los torneos en los cuales la victoria siempre es el objetivo definitivo. Cuando la Selección de Estados Unidos pise la cancha para enfrentarse a México este viernes, que podría ser en teoría una revancha de la victoria 1-0 de El Tri en la final de la Copa Oro de julio pasado (aunque no en la práctica), el DT de los estadounidenses Gregg Berhalter buscará cobrar ímpetu con miras al futuro, mucho más que colocar balones dentro del arco contrario.

"Un tema bastante consistente desde que hemos estado juntos como grupo es simplemente seguir progresando", expresó Berhalter en la previa del compromiso. "Llegamos a cierto punto en la Copa Oro. Queremos analizar dónde nos encontramos y ahora, ¿podremos utilizarlo como base para construir en este siguiente partido, en esta siguiente fase?"

Seguir construyendo en base a "ello", o sea, al estilo y filosofía que Berhalter inculcó a este equipo después de su contratación en 2018, sería un acontecimiento bien recibido por parte de los hinchas estadounidenses, que han visto a su selección nacional estancada en un extraño limbo durante un lustro. Los primeros resultados han sido decentes más no espectaculares, siendo el caso más notable la actuación en una Copa Oro en la cual Estados Unidos dominó hasta que no pudo más, sin nunca verse superados.

Para el partido contra México (y el compromiso contra Uruguay de este martes en San Luis, Misuri), Berhalter cuenta con prácticamente una plantilla al máximo de sus capacidades (Tyler Adams, DeAndre Yedlin, Tim Weah y Matt Miazga están fuera de acción debido a lesiones) y con 180 minutos para poner a prueba ideas, teorías y combinaciones. "Cada jugador dentro del equipo es una pieza del rompecabezas", expresó el defensa Aaron Long, quien disfrutó de uno de los mayores éxitos el año pasado.

La pieza más importante en el rompecabezas es aquella donde encaje mejor Christian Pulisic. No se trata de un dilema nuevo. Tanto Jurgen Klinsmann como Bruce Arena intentaron (y tuvieron éxitos y fracasos en igual medida) entender dónde colocar en la cancha al atacante más dinámico del equipo nacional estadounidense. La decisión que tome Berhalter con respecto a Pulisic tendrá grandes implicaciones con respecto al resto de la formación. La flamante ficha del Chelsea ocupa la posición de delantero en la convocatoria más reciente, en vez del rol de volante que desempeñó en las ocasiones previas a la Copa Oro. Esto podría significar que el DT ve a su joven estrella jugando más cerca del arco contrario, probablemente como extremo, con Josh Sargent por el medio, o podría representar que Pulisic jugará más alejado de la delantera y que la posición de "delantero" o "volante" que se coloque al lado de su nombre realmente no significa mucho.

También es una oportunidad de continuar el proceso de integración de la nueva generación dentro de la selección nacional de Estados Unidos.

"La ola joven está llegando a la selección de Estados Unidos", indica el zaguero del FC Dallas Reggie Cannon. "Siento que tengo canas en mi cabeza a los 21 años. No sé por qué. Pero siempre me siento emocionado con respecto a esta camada de jóvenes".

El hecho es simple: una plantilla compuesta por jugadores estadounidenses menores de 24 años sería la favorita para imponerse a un XI titular con mayores de 25. Hacer que esta transición se produzca de la forma más impecable posible necesita ser una prioridad. México y Uruguay, dos selecciones de calidad, pero vencibles, presentan una oportunidad maravillosa para entender cuáles son los jóvenes que pueden compaginarse bien con el estilo proactivo de Berhalter.

Y el técnico entiende bien esto. Comprende lo valioso que son estos partidos y los entrenamientos para los prospectos del futuro. Por ejemplo, el central del Atlanta United FC Miles Robinson tiene una buena oportunidad de obtener minutos con la selección de su país. "Se trata de una oportunidad para que nosotros podamos analizarlo de cerca", expresó Berhalter. "Sabemos que cuenta con talento físico. Sabemos que es un competidor. Sabemos que ha tenido una gran temporada hasta ahora con el Atlanta. Es algo positivo poder tenerlo dentro de nuestro ambiente y ver cómo es capaz de adaptarse a nuestro estilo de juego". Se trata de un elogio bastante generoso para el jugador de 22 años y Berhalter podría hacer declaraciones similares con respecto al menos seis jugadores dentro de la concentración.

Las eliminatorias para el Mundial 2022 comienzan dentro de aproximadamente un año. El proceso, como siempre, continúa.

- Noah Davis