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Julián Araujo, el integrante del Tri que quiere ayudar a los migrantes mexicanos en Estados Unidos

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El lateral del Galaxy trata de apoyar con diferentes acciones a sus compatriotas que hacen una ardua labor en el campo

Julián Araujo, antes que el futbol, conoció el trabajo en el campo. El seleccionado mexicano creció en una familia que forjó su futuro como campesinos en los Estados Unidos, lejos del glamour del futbol y de su país natal, México. Por eso, el jugador que podría debutar con el Tricolor ante Chile, tiene dos proyectos: jugar en Europa y ayudar a los migrantes que trabajan como jornaleros en el territorio de las Barras y las Estrellas.

“Sí, ha hecho algunas actividades para ayudar a los migrantes mexicanos, en algunas ocasiones les llevó almuerzos gratis, luego hicieron una donación monetaria, para que se ayudaran en su situación. Mi esposo y mis padres siempre trabajaron en el campo, mi esposo Jorge trabajó más de 15 años en el campo. Julián lleva eso adentro, le gusta agradecer a la gente y siempre está buscando la forma de ayudarlo, tiene muchas ideas para hacerlo”, cuenta su mamá María Guadalupe Araujo, a ESPN Digital.

Araujo aprendió a patear el balón por sí solo. Su papá dedicado al campo, como otros seis millones de migrantes mexicanos que hay en Estados Unidos, veía cómo su hijo se apasionaba primero por el basquetbol y luego por la portería, jugó como delantero en el futbol y ahora, como profesional, es lateral en Los Ángeles Galaxy. "No sabía en dónde aprendió eso", confiesa Jorge Araujo.

“Él dice que cuando tenga más posibilidades, él quisiera establecer una unión o comité, para que se les pague honestamente a los campesinos mexicanos o de otras nacionalidades, que se demuestre el agradecimiento al trabajo que se hace por todo el país”, explica María Guadalupe Araujo.

El futbol puede llevar a Europa a un niño que creció en Santa Barbara, California, con la playera de las Chivas y fue reclutado por una filial del Barcelona, preocupado por las condiciones de otros miembros de su comunidad. Por ahora, después de rechazar a la selección de Estados Unidos, la misión está en debutar con México, la nación de sus padres y abuelos, el país que siempre apoyó en las Copas del Mundo.

“Él siempre vio a la selección mexicana desde niño, porque todos la veíamos, creo que no fue complicado tomar la decisión”, cuenta su papá, Jorge Araujo García. “Cuando tomó la decisión final, le agradece a Estados Unidos, pero él recordaba que cada cuatro años veía a México en el Mundial y eso entró en su mente, ser profesional y jugar con México. En el momento de tomar su decisión, decía que con México, su corazón lo guió”.