Sevilla reclama atención en semana de finales en Europa

Sevilla consiguió el pase a su quinta final de la UEFA Europa League. Getty Images

MADRID -- Sevilla celebra su ‘década dorada’ como el único equipo español que aún opta al doblete y reclama atención.

La que inicia será una semana crucial para el equipo que dirige Unai Emery, que en el transcurso de cinco días disputa dos finales. La primera, por el título de la Europa League cuando se enfrente al Liverpool en Basilea este miércoles. Tres días después, se medirá al Barcelona en el Vicente Calderón de Madrid en la batalla final por la Copa del Rey.

Más allá de una semana cargada de emociones fuertes para el sevillismo, es un momento especial para el club, tan histórico como reivindicativo, pues se trata su confirmación dentro de esa elite que año con año aspira al menos a un título, pero que se ve opacado por los grandes de España, incluido el Atlético de Madrid, que en los últimos años ha acaparado las simpatías de aquellos hastiados de la Liga de dos.

Sevilla se ha mostrado igual de consistente más o menos con la misma fórmula: con un proyecto sólido y a largo plazo bajo la batuta de Unai Emery, un equipo altamente competitivo pese a que el plantel sufre cambios radicales año con año debido a un presupuesto limitado -- para tratarse de equipos que compiten en Europa -- a consecuencia de problemas y deudas heredadas de administraciones pasadas. Sobre todo, gracias a una visionaria dirección deportiva.

Igual que el Atlético de Madrid. Se estima que el cuadro del Nevirón ha ganado casi 300 millones de euros en traspasos en los últimos diez años. Empezando por la venta del canterano Sergio Ramos al Real Madrid en agosto de 2005 por casi 30 millones de euros (un precio bomba entonces), Sevilla ha sacado el máximo rendimiento económico y deportivo a jugadores que tras su paso por la capital andaluza se han convertido en grandes figuras como Christian Pulsen, Squillaci, Gary Medel o los culés Dani Alves, Keita, Adriano e Ivan Rakitic, o el caso del rossonero Carlos Bacca.

Sevilla inició el camino hacia la grandeza hace diez años, con la conquista de su primer título en la entonces Copa de la UEFA tras vencer por 0-4 al Middlesbrough en la temporada 2005-2006. Desde entonces, Sevilla se ha convertido en el rey del torneo continental, adjudicándose cuatro campeonatos, los dos últimos de manera consecutiva.

De vencer a los de Klopp, Sevilla se convertirá en el máximo ganador del torneo con cinco títulos y en el primer equipo en la historia en proclamarse campeón en tres temporadas consecutivas. El cuadro del Nervión apenas tendrá tiempo para asimilar el resultado antes de presentarse en la capital española con el objetivo de sumar el sexto título copero en su historia y el segundo en lo que va del siglo XXI.

En tan solo diez años, Sevilla ha pasado de un simple animador histórico de la Liga a uno de sus representantes de mayor prestigio a nivel continental. Lo único que le falta es brillar en Liga y, eventualmente, en Champions League, para entonces acaparar los reflectores como lo han hecho sus rivales con más caché y para que sea el Rey y no su padre el que asista a sus finales europeas -- algo que el presidente de la institución, José Castro, percibió como un desdén por parte del monarca, que en cambio estará presente en Milán con los equipos de Madrid.

Pero para Sevilla, de momento, mejor olvidarse. Los del Nervión, que hace semanas que no piensan en otra cosa que sus finales, acabó la Liga como séptimo clasificado después de convertirse en el único equipo que no logró ganar un solo partido fuera de casa y que de los últimos 24 puntos, apenas pudo sumar cuatro. Y sin embargo, nadie le quitará ser el equipo europeo con más partidos disputados en el año (63).