Pablo Cavallero, exarquero de la Selección Argentina que se retiró en Peñarol y actualmente se desempeña como director deportivo de Independiente, recordó con cariño su paso por el Carbonero y, a la pasada, le tiró un palito a Boca Juniors, que -consideró- lleva menos gente que el conjunto uruguayo.
“A veces en asados con amigos me ponen en la punta de la mesa y se enojan conmigo porque les digo que Peñarol lleva más hinchas que Boca”, expresó Cavallero en una entrevista con Ovación, del diario El País de Uruguay.
El medallista olímpico en Atlanta 1996, que disputó dos Mundiales y una Copa América con la Albiceleste, visitó a la delegación aurinegra en Buenos Aires, donde se encontraba para enfrentar a Defensa y Justicia por la CONMEBOL Sudamericana (fue goleada 4-1 del Halcón en Florencio Varela).
Cavallero, que en el fútbol argentino atajó en Vélez Sarsfield y Unión de Santa Fe, desarrolló gran parte de su carrera en España,. donde defendió los arcos de Espanyol, Celta de Vigo y Levante, pero finalizó su trayectoria en Peñarol, donde pasó sin pena ni gloria entre 2008 y 2009.
No obstante, el exgolero de 49 años se llevó una gran impresión del Carbonero, al que le guarda mucho cariño: “El fútbol pasa, pero las grandes personas que cuando uno está fuera de su país son muy importantes en la adaptación y el día a día, quedan. Y mantener esa relación es muy gratificante para mí. Peñarol es un equipo que me marcó a fuego. No tuve mi mejor versión como jugador. Estaba en un momento difícil de mi vida porque me estaba separando y regresando de Europa con algunos inconvenientes personales que se vieron reflejados en mi rendimiento, pero a pesar de eso tengo los mejores recuerdos porque conocí un club muy grande desde adentro, con Chiquito Mazurkiewicz, con toda la historia que tenía dentro de Peñarol, entrenándome con muchísima humildad, con jugadores de jerarquía con los que aún mantengo relación y una hinchada única”.
Y profundizó: “El club me marcó y siempre está presente en mi vida. A mis hijos les muestro videos de la hinchada y los partidos que siempre miro y estoy pendiente. Me queda llevarlos a que conozcan el Campeón del Siglo. Ya fui varias veces pero con perfil bajo: llego, miro el partido y me voy”.
El oriundo de Lomas de Zamora, que también se reencontró con Fernando Álvez, su referente de joven, aprovechó para recordar a Ladislao Mazurkiewicz, histórico arquero charrúa fallecido hace una década: “Mi padre fue director técnico y siempre me habló de Chiquito, pero jamás me iba a imaginar que volviendo de Europa lo iba a tener como entrenador de arqueros. Y una de las cosas que más me llamaban la atención de Mazurkiewicz era que no nos hacía la entrada en calor antes de los partidos. Me decía que mirara hacia la tribuna que él iba a estar ahí, que me quedara tranquilo porque me iba a levantar la mano. Los partidos los analizábamos el día después. Fue un tipo extraordinario con una humildad impresionante, un tipo que me dedicó tiempo, que me entrenaba y me cuidaba con cariño. Y todas esas cosas te quedan marcadas”.
Además, Cavallero valoró las amistades que le quedaron de su época en el elenco mirasol y, aunque "le hubiera gustado dejar otra imagen en lo futbolístico", destacó que "en su corazón siempre está Peñarol porque desde lo humano lo trataron de maravilla y fue el mejor grupo que le tocó integrar". Y añadió: "A pesar de que a nivel estructural había algunas falencias y yo sentía que el contraste de venir desde Europa era grande en ese momento, a nivel humano fue lo mejor que me pasó y no te miento porque hasta hoy mantengo muchísimas amistades del club y cada vez que el equipo juega me pongo frente al televisor”.
El ganador del Trofeo Zamora español en 2003 ahondó en la "mística" que rodea al futbolista uruguayo, que "nunca arruga" y, sin importar el físico o el juego, "siempre va al frente", ejemplificando con una remonada del Manya tras irse 0-2 al entretiempo. Y finalizó sobre su vínculo con el Carbonero: "Yo soy muy respetuoso con los hinchas de Nacional, pero Peñarol es el club más grande. Ahí me di cuenta lo grande que es y lo que pesa esta camiseta. Por eso esa valentía y ese sentir cuando jugás en el club, hacen que los jugadores se empoderen y de recordarlo se me eriza la piel porque solo un grande de verdad se hace sentir desde adentro y desde afuera, porque los rivales lo saben. Es algo impresionante que siempre lo digo en reuniones o asados con amigos porque lo tenés que vivir vos para poder entenderlo”.
Actualmente, Cavallero se desempeña como director deportivo de Independiente de Avellaneda, que se encuentra inmerso en una crisis deportiva e institucional. Sobre el momento del Rojo, indicó: “La mala gestión administrativa y deportiva de los últimos cuatro años nos llevó a este presente y había que hacerse cargo. Estamos tratando de avanzar y hay un buen proyecto, pero lamentablemente todo se ve reflejado en los resultados y no es una situación fácil”.
CAVALLERO ELOGIÓ A BIELSA
El exarquero fue dirigido por Marcelo Bielsa, quien se convertiría en el nuevo director técnico de la Selección Uruguaya, en Vélez y Argentina. Y se esperanzó con replicar su metodología en Independiente: “Tener a Bielsa es un antes y un después. Lo tuve ocho años, uno en Vélez y siete en la selección. En Independiente queremos llegar a diciembre con el 100% de la metodología de trabajo de Marcelo porque es un tipo que labura puesto por puesto. En cada posición tiene 10 ítems para trabajar con pelota, sin pelota, en lo técnico, en lo táctico, en lo físico”.
“Me pone contento por el fútbol uruguayo porque van a tener a un tipo impresionante. Hay que tenerle paciencia, ayudarlo y brindarle la infraestructura que necesita. Si eso pasa la Selección, que siempre fue competitiva con el Maestro Tabárez y con Diego Alonso que le puso su impronta, con Bielsa, si lo acompañan y apoyan, a largo plazo van a lograr grandes resultados porque va a querer dirigir el Preolímpico y va a querer ir a los Juegos Olímpicos”, culminó.
