La alarma se había disparado en Peñarol. El ruido de la sirena se generó luego de que el equipo aurinegro perdiera el Torneo Apertura a manos de Nacional.
La luz roja avisaba que en las últimas tres temporadas (2000, 2001 y 2002) los tricolores se habían consagrado como campeones del Uruguayo. Los hinchas de Peñarol no toleraban otro fracaso.
Fue entonces que, de cara al Clausura, el presidente aurinegro José Pedro Damiani tiró el manotón de ahogado y fue por un jugador que generara un revulsivo en su plantel. No dudó en traer al paraguayo José Luis Chilavert que, con 38 años, se calzó el buzo de arquero de Peñarol.
“Vengo a sumar en el plantel, porque un sólo jugador no puede ganar campeonatos, pero prometo varios goles para ayudar a ganar el título. Hace 23 años que soy profesional, y a esta altura de mi carrera el dinero no lo es todo. Me importa el proyecto deportivo y sentirme cómodo, por eso elegí jugar en Peñarol”, expresó Chilavert el día de su presentación.
El paraguayo debutó el 20 de julio de 2003 en el partido que Peñarol le ganó 2-0 a Defensor Sporting en el Estadio Centenario.
El equipo que conducía técnicamente Diego Aguirre ganó los cuatro primeros partidos y fue frenado por Danubio en la quinta fecha, con el que igualó 0 a 0.
A sufrir a Tacuarembó
En la octava jornada llegó el anhelado y prometido gol de Chilavert. El paraguayo anotó de penal ante Villa Española, lo que le permitió al equipo llegar invicto a la fecha 11 donde tenía que visitar a Tacuarembó.
Y fue justamente en la tierra de Gardel donde Chilavert la pasó peor. Es más, el paraguayo llegó a expresar en una nota con el creador de contenidos Ezzequiel, que: “La cancha más complicada y difícil donde jugué fue el estadio de Tacuarembó”.
No es para menos. Chilavert perdió el invicto en el Goyenola, escenario donde este miércoles volverá a jugar Peñarol por la Copa AUF Uruguay.
Lío con el Culaca
Aquella tarde del 19 de octubre de 2003, Tacuarembó venció 2-0 a Peñarol con goles de Raveglia y Erpen.
A Chilavert le pasó de todo… Primero, el golero Sandro Franco le tapó una pelota en un tiro libre. Luego se cruzó con el técnico de Tacuarembó, Jorge Culaca González, que lo encaró y le dijo de todo al borde de la cancha.
¿Qué pasó? En los minutos finales, con Tacuarembó ganando 1 a 0, Chilavert discutió con Erpen lo que motivó la intervención del DT del local que trotó unos metros para discutir con el golero.
El árbitro expulsó a Culaca, que lejos de retirarse, se metió en la cancha, tomó la pelota con ambas manos, se la mostró a Chilavert, y acto seguido le pegó un puntazo. Al técnico lo tuvieron que sacar del campo y se lo llevaron visiblemente molesto.
Se jugaban los descuentos cuando Chilavert cobró la falta. Tacuarembó restó y salió de contragolpe. La pelota derivó a los pies de Erpen que le pegó y la clavó en el ángulo para generar el delirio de los locales en el Goyenola.
Cuando terminó el partido, Culaca González celebraba y fue encarado por Carlos Bueno y Gabriel Cedrés, para terminar discutiendo con Pablo Bengoechea que le fue a increpar por su actitud con Chilavert.
Cruce de declaraciones
Al finalizar el juego, el técnico de Tacuarembó declaró apuntando a Chilavert: “En el fútbol uruguayo se creen que el show es para uno solo y yo no quise hacer ningún show, simplemente sacar provecho de una situación que enfriara el juego y que las cosas fueran favorables a nosotros”, dijo Jorge González.
Al tiempo que el paraguayo José Luis Chilavert respondió con su estilo: “Algunos quieren fama a costillas de Chilavert, pero yo me considero una persona muy inteligente”.
Los detalles
El elenco albirrojo, que era dirigido técnicamente por Jorge Culaca González, jugó con: Sandro Franco, Héctor Vázquez, Sergio Bica, Nicanor Leal, Franco Sosa, Amaranto Abascal, Andrés Lofiego, Horacio Erpen, Renato Raveglia, Juan Carlos Reyes y Luis Cor.
El Peñarol de Diego Aguirre, lo hizo con: José Luis Chilavert, Leonel Pilipauskas, Marcelo De Souza, Joe Bizera, Alejandro Lago, Fabián Césaro, Pablo Bengoechea, Cristian Rodríguez, Gabriel Cedrés, Fabián Estoyanoff y Carlos Bueno.
La derrota no modificó la posición de los aurinegros en la tabla ya que habían llegado al partido con ocho puntos de ventaja sobre su escolta, el sorprendente Miramar Misiones.
A pesar del sufrimiento padecido en Tacuarembó, el Peñarol de Chilavert se terminó consagrando Campeón Uruguayo de la temporada 2003 tras vencer a Nacional en la final.
