Anahí Fernández, árbitra del triunfo de Nacional ante Progreso por el Torneo Clausura, habló de la jugada de la expulsión de Renzo Saravia, dijo que la resolución quedó “totalmente desprolija” para los observadores, y aclaró cómo fue la comunicación que tuvo con sus compañeros para resolver esa acción.
En entrevista con el programa “La mañana del fútbol” (El Espectador Deportes), Fernández reconoció que se había tratado de “un partido bastante difícil”, algo que era de esperarse debido a lo que estaba en juego para ambos equipos.
Fernández fue consultada por la acción de la segunda amonestación de Renzo Saravia, futbolista de Progreso. El defensa peruano fue expulsado tras ver una segunda amarilla por un planchazo sobre Tiziano Correa, pero la acción fue peculiar debido a que Fernández demoró un minuto en sacar la tarjeta, dando espacio a la especulación de que había sido asistida desde el VAR en esa acción. “Es una situación en la que protocolarmente el VAR no puede entrar. Quedó totalmente desprolijo, eso se reconoce, pero mis compañeros en cancha me terminaron de definir el número de jugador, yo no tenía una claridad de quién era. Luego de confirmar que era el número 6 y era una situación de clara amarilla, se expulsa, pero fue desde el cuarto árbitro y el segundo asistente, a quien incluso miré a los ojos y lo confirmé, y ahí expulsé al jugador. Quedó desprolijo, sabía que iba a quedar feo, pero era lo correcto. Lo que importaba era que el jugador había cometido dos faltas de amarilla, así que si quedaba feo, pasaba a un segundo plano”, expresó Fernández.
La árbitra dijo que en un principio no tenía claridad de quién le hablaba, pero el primero que le pasó la información fue Daniel Rodríguez [cuarto árbitro] y ahí confirmamos. Pasaron unos segundos porque no los escuchaba, volví a preguntar, me dijeron que era amarilla, lo miré fijamente y tuve contacto visual con él para confirmar si era lo que me estaban diciendo. Los jugadores también me estaban hablando… Fue un poco demorado pero fue así”, añadió.
Hablando sobre la versión de que la intervención había surgido desde el VAR, algo no estipulado en el reglamento, Fernández dijo que el videoarbitraje no puede aparecer en esa situación y que comentó con sus compañeros que “lo más correcto era amonestar al jugador” debido a que el VAR ahora sí puede intervenir en una tarjeta amarilla mal sacada. “Entonces, si la jugada no era amarilla, se podía resolver. Lo que no se podía resolver era que no la sacara, así que lo más correcto era amonestar al jugador”, dijo.
Respecto al reclamo de Progreso de que Francisco Calvo debió ser expulsado en Nacional, Fernández dijo que al revisar la acción en la que amonestó al costarricense, coincide con la lectura que hizo en el partido y que no ameritaba una roja. Otro reclamo del equipo de La Teja fue el foul ofensivo que pidieron en la jugada del gol agónico de Nacional. “Al verla ahora tengo el mismo criterio que tuve en cancha. Hay un contacto que se caen, se levantan,se tocan, pero no hay una falta o algo que evite disputar la pelota. El fútbol es un deporte de contacto, pero no hay una falta”, señaló.
Respecto al criterio que tuvo para amonestar a los futbolistas por demorar la reanudación del juego tirando la pelota lejos, la árbitra dijo que mantuvo una línea para ambos equipos. “Creo que tuve el mismo criterio. En primera instancia hubo un jugador de Progreso que tiró la pelota y le advertí. Hablé con el capitán y le dije que no hiciera tiempo, que lo iba a dejar una vez y a la siguiente vez, amonestaba. La volvieron a tirar y ahí amonesté. Y la primera vez que uno de Nacional la tiró afuera, mantuve el criterio y lo advertí”, expresó.
Un hito para el arbitraje femenino en Uruguay
Al dirigir el partido entre Nacional y Progreso, Anahí Fernández se convirtió en la primera árbitra mujer en ser la jueza principal en un partido de ambos equipos grandes del fútbol uruguayo.
Al respecto, Fernández dijo que la designación había sido “una gran alegría”, pero que “termina siendo solamente un dato porque queda en segundo plano”. “La idea es encontrar un nivel y tratar de hacerlo bien. Lo más importante era la responsabilidad porque era un partido de mucha visualización y era un gran desafío”, comentó.
