Josefina Villanueva y su amor por Nacional: "Tengo el privilegio de jugar en el club del que soy hincha"

Josefina Villanueva, futbolista de Nacional, festeja su gol ante Wanderers, el 4 de mayo de 2025 por el Campeonato Uruguayo. X/CNdeFfemenino

Josefina Villanueva, arquera de Nacional, valoró la posibilidad de jugar en el Bolso y ser su capitana, repasó su trayectoria desde la niñez en Durazno y recordó cuando un médico le dijo a su madre que la dejara jugar al fútbol.

La golera nacida el 3 de febrero de 2000 conversó con Nacional TV.

“Con cuatro o cinco años, ya estaba con la pelota debajo del brazo”

Villanueva dijo sobre sus inicios: “Soy de Durazno. Desde muy chica, empezó esto del fútbol para mí. Con cuatro o cinco años, ya estaba con la pelota debajo del brazo. Somos cinco hermanas y yo soy la más chica”.

“Somos del barrio Santa Bernardina, que está más afuera de la ciudad, y era el típico juego en la calle, en el campito. Yo jugaba con los amigos de mi hermana en la canchita o en la calle. Siempre pedía una pelota de regalo. Mi padre jugó al fútbol y mi madre al vóleibol, así que el deporte siempre estuvo en mi familia”.

“Mi familia siempre me acompañó en el fútbol. En Durazno era mixto el fútbol, era algo raro ver a una niña jugando, pero rápidamente se me aceptó. Yo hacía todos los deportes que había (natación, básquetbol, atletismo, handball), pero siempre el fútbol tenía esa prioridad. En 2012, dejé gimnasia; y en 2013 ya me vine a jugar al fútbol a Montevideo”.

Cuando el médico recomendó que la dejaran jugar al fútbol

“Desde muy chica, era hiperactiva. Por eso empecé a jugar al fútbol. El médico le dijo a mi madre que me dejara jugar. De chica, con los varones atajaba, y cuando me aburría pedía salir del arco y me ponía a hacer rueda de carro o paro de mano, y me ponían en la cancha. Siempre me gustó esa doble función. Incluso jugando en AUF hacía la doble función en Colón, comenzaba como golera y después salía del arco”.

“En 2016, 2017, el entrenador de la Selección me dio a entender que debía elegir. Y desde ahí dije ‘voy al arco’, porque el arco era mi posición, yo era golera que jugaba en cancha, no jugadora de campo que iba al arco. Opté por el arco y no me arrepiento. El jugar tanto en cancha me ayudó a jugar mucho con los pies”.

El año 2020 en el que se le fue dando todo

“Una vez que vine a jugar a Montevideo igual quería terminar el liceo en Durazno. En 2017, lo terminé y en 2018 comencé a estudiar en Montevideo; en 2020 comencé la carrera de profesora de educación física en el ISEF. El 2020 se me fue dando todo porque soy hincha de Nacional y mi ambición era jugar fútbol once en Nacional; en ese año pude entrar al ISEF porque era el tercer año (en los sorteos de los dos años anteriores no había quedado) y llegué a Nacional (antes ya jugaba en Nacional, pero en fútbol sala)”.

El valor de ser capitana de Nacional

Josefina portó por primera vez el brazalete de capitán en 2022, cuando Valeria Colman se lesionó, pasó a ser la primera capitana del equipo en 2024.

“Ser capitana va más allá de llevar la cinta, circunstancialmente me toca a mí. Sin la cinta, era igual que como soy ahora. Me gusta mucho acercarme a todas las jugadoras, principalmente a las juveniles que están alternando con Primera porque ellas son el futuro. Hay que hacerlas sentir parte desde el primer día. Después trato de conocer a mis compañeras, no sólo como futbolistas. Poner al equipo por delante de uno, pero más allá de hacerlo, demostrarlo con acciones”.

“Estar en Nacional es hacer las cosas bien siempre, tratando de buscar la mejor versión de mis compañeras y siendo consciente que estás representando a mucha gente que sueña con estar acá. Tengo el privilegio de jugar en el club del que soy hincha, el club más grande, y poder ser hoy la capitana de mi equipo. Estoy muy contenta de poder llevar la cinta”.

Los cuatro Campeonatos Uruguayos ganados: 2020, 2022, 2024 y 2025

“Son todos muy importantes, pero el primero en 2020 fue algo único. Tenía como compañeras a jugadoras que yo admiraba. Ese primer campeonato uno no se olvida por ser el primero con el cuadro del que soy hincha”.

“Todos los campeonatos fueron sumamente importantes y en los otros tres sí pudo estar mi familia presente, en 2020 no porque era pandemia. Mi tía María Elena, hermana de mi papá, no falta nunca, siempre está y es una figura importante para mí; se puede perder algún cumpleaños, pero no un partido mío”.

Cuánto duele una derrota en Nacional y lo que siempre les pide a sus compañeras

“La derrota es dura. En Nacional tenés la obligación de salir a ganar todos los partidos, y el perder te da ese sabor amargo y pensás qué faltó, por qué perdimos. Pero al final es fútbol, hay otro equipo que también juega, y hay tres resultados. Es un deporte y perder es parte del fútbol. Si uno deja todo…”.

“A mis compañeras siempre les pido lo mismo, que se vacíen y que nadie nos gane en actitud. Después, el resultado es circunstancial porque hay un rival y porque es fútbol. Ante una derrota, uno debe tomarse la noche siguiente al partido y capaz que medio día siguiente, pero después ya hay que cambiar el chip y pensar en el próximo partido”.

Su futuro y un posible pase al exterior

“Siempre dije que quería terminar de estudiar en Uruguay; hasta que no me recibiera no iba a hacer nada. Hoy elijo quedarme en Nacional, no manejo la posibilidad de irme, quiero estar acá y tengo a mi familia cerca. Tengo una carrera y sería reestructurar todo. Pero nunca se descarta (una salida al exterior), aunque también sé que no soy tan joven. Me gusta estar en Nacional y estoy enfocada en lo que hoy Nacional necesita”.