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¿Cuánto puede aportar el fútbol sala a la formación del futbolista profesional?

El exdelantero brasileño Ronaldo comentó que "todos los futbolistas deberían empezar por el fútbol sala". Lo dijo siendo entrevistado por el argentino Juan Sebastián Verón. En tanto, ESPN conversó con Diego D’Alessandro, entrenador de la selección uruguaya de futsal, quien explicó por qué ya hace tiempo defiende lo recientemente planteado por Ronaldo.

Ronaldo agregó que se aprende muchísimo jugando en espacio reducido en cuanto al manejo del balón y al contacto con el resto de los jugadores. E incluso manifestó que quiere imponer el fútbol sala en las categorías infantiles del Valladolid, club español del cual es presidente.

El entrenador Diego D’Alessandro no solo coincide con Ronaldo, sino que es una idea que defiende desde hace tiempo planteando diferentes argumentos.

“La primera razón es que cuando estamos en una etapa formativa, infantil, jugar nueve contra nueve u once contra once le da al niño demasiada información y demasiado espacio para cubrir; el fútbol sala puede facilitar el desarrollo de la capacidad, cuando uno empieza a estudiar matemáticas no realiza ecuaciones o funciones, y el jugar fútbol nueve o fútbol once exige apresurar la capacidad a su máxima expresión”, explicó.

Además, al reducir el espacio la cantidad de veces que el niño decide y tiene contacto con el balón aumentan considerablemente. Esta cuestión, también avalada por estudios analíticos, se puede concluir observando con detenimiento.

“Tomás más decisiones y esas decisiones, en espacio reducido, pesan todo el tiempo, y a su vez hay que decidir más rápidamente, se mejora la velocidad del juego y la capacidad técnica por las veces que un niño entra en contacto con el balón” explicó D’Alessandro.

Hay que simplificar el juego en ese desarrollo. Pero a su vez el fútbol once puede observarse como ‘simplificado’ atendiendo cada acción: “Quien tiene la pelota no tiene más de tres o cuatro opciones de pase, la misma cantidad que se tienen en el fútbol sala, el número de jugadores con el que vos te estás reportando es el mismo, por eso creo que el fútbol sala podría ser bueno”.

El técnico de la selección uruguaya de futsal aclaró que a partir de la pubertad los físicos de los niños cambian, por lo que el desarrollo del juego en el fútbol sala y el fútbol once se diferencian y ‘terminan siendo dos deportes distintos porque incluso a nivel físico las demandas son distintas’.

Marcado el apunte, D’Alessandro destacó que en la formación ambos deportes tienen un tronco en común al que le puede sacar provecho. Incluso ya cuando los futbolistas son adultos y profesionales el futbol sala puede ser una ejercitación (y de hecho equipos lo utilizan) porque el jugador siempre debe buscar espacios y resolver situaciones con tres o cuatro compañeros, ‘en el fútbol once no hay un jugador que juegue con la posibilidad de pase a sus otros diez compañeros en un determinado momento, tal vez como máximo tenga cinco posibles receptores’.

¿En la actualidad esto se aplica? “En Brasil pasa mucho, porque no tienen el baby fútbol uruguayo”, remarcó D’Alessandro, quien también indicó la idea de complementariedad, no de sustituir un ejercicio por otro, sino que el fútbol sala colabore con el fútbol formativo de Uruguay, que aun siendo efectivo podría mejorar en el desarrollo técnico y la comprensión táctica de sus jugadores.

“Hay meses donde cuesta entrenar al aire libre, llevar a los niños a una cancha de fútbol cinco los enriquecería desde el punto de vista técnico, de la concentración y de la toma de decisiones” resaltó el entrenador celeste; ni él ni Ronaldo son los únicos que observan este potencial del futsal.

“Inter y Juventus están incorporando el Departamento de fútbol sala al Departamento de fútbol once, incluso en el equipo de Turín ahora está trabajando como asesor Alessio Musti, entrenador de la selección italiana de futsal” comentó D’Alessandro. Estos clubes italianos utilizan a este deporte en la etapa de desarrollo del futbolista. En Vasco da Gama por ejemplo los niños juegan al futsal y al fútbol once, y entre los 14 y 16 años optan un camino.

“Hay que adaptar el fútbol al niño en cuanto a la pelota, la cantidad de compañeros y la dimensión del campo de juego” agregó D’Alessandro.

¿A qué estamos jugando? La presencia ‘invisible’ del fútbol sala.

No hay dudas que, como en varios países sudamericanos, el fútbol es el deporte más practicado en el Uruguay. Sin embargo, cuando se interroga a propósito de la práctica del fútbol sala no hay tanta seguridad en relación a su popularidad entre los amateurs. Vale preguntarse entonces si la falta de rigor en las 14 reglas que difunde la FIFA permite afirmar que aquello que se practica como aficionado pasa a ser otro deporte.

Si el reglamento de la Liga de los domingos de amigos permite el reingreso de los futbolistas, ¿deja de ser fútbol? Si el jueves de noche hay partido en el campito del barrio y se juega sin offside, ¿pasa a ser otro deporte?

Si la respuesta es no, ¿entonces por qué se afirma que el fútbol cinco no es fútbol sala? “La denominación ‘fútbol cinco’ ha hecho que la gente no se dé cuenta que lo que está jugando es fútbol sala, después hay alguna particularidad en las reglas, pero se está jugando cinco contra cinco al igual que el futsal” respondió D’Alessandro.

El técnico también comentó: “Inclusive a nivel local la FIFA establece que las federaciones podrían decidir que los equipos jugaran en cancha de césped sintético, no está avalado a nivel internacional, pero sí se podría hacer un torneo futsal local y la FIFA daría el aval, es el mismo deporte”.

“En fútbol cinco los que vamos a jugar en realidad estamos jugando al fútbol sala; después falta difusión para que se entienda de táctica, al ser consciente de que uno practica fútbol se busca la mejor forma de jugarlo o se tiene a algún equipo profesional como referencia, como podría ser Barcelona” aseguró D’Alessandro.

“Esa falta de discusión ha impedido una compresión táctica del futsal, entonces hay mucha anarquía en el fútbol cinco, y es tirar la pelota y jugar, pero yo considero que sí, están jugando al fútbol sala, por las medidas de la cancha, la pelota y el cinco contra cinco” finalizó el entrenador de fútbol sala o fútbol cinco, como queramos decirle, que igual lo estamos jugando. Falta tomar la decisión para que los niños también lo practiquen.