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Messi: Celebración con exhibición

BARCELONA -- Messi jugó su partido número 300 en la Liga española con el Barça y aumentó un cacho más su leyenda y sus números de leyenda. A los 27 años se hace difícil entender que pueda surgir un futbolista capaz de igualar lo que él ofrece y no tuvo mejor ocurrencia que celebrar ese partido 300 con el universo azulgrana, dispuesto a repartir de felicidad.

La 'Pulga' anotó tres goles y regaló otro para acercarse en la carrera por el pichichi a Cristiano Ronaldo. Desde que comenzó el año, a partir del partido de San Sebastián, el argentino se ha puesto el mejor traje y ha arrastrado a su vera a un Barça supersónico en que los records van cayendo de manera continuada.

Messi, ya máximo goleador de la historia de la Liga, se convirtió este domingo en el mayor asistente del campeonato con un total de 107 pases de gol para superar a Luis Figo, que dejó la Liga con 106 asistencias.

Hablando de todas las competiciones, los números de Leo son bestiales. Absolutamente. En 458 partidos oficiales ha anotado 391 goles, entre los que se cuentan 79 dobletes, 4 pokers, un repoker y 31 hat-tricks, 23 de ellos en la Liga para igualar a Cristiano Ronaldo en esa faceta.

Messi, quien ha marcado un gol con la mano (ante el Espanyol), ha conseguido 15 de falta, uno con el pecho, 15 de cabeza, 61 con la pierna derecha y 313 con la izquierda. Ha convertido 45 de los 57 penaltis que ha lanzado, se encuentra a diez goles de igualar a Ronald Koeman en lo que a faltas se refiere (el holandés es el record del Barça con 25) y, sin embargo, aún no anotó ningún gol de chilena. Tiempo habrá...

Con Guardiola al frente del Barça, Leo marcó 211 goles en 219 partidos, con una apabullante cifra de 73 tantos en 60 encuentros en la temporada 2011-12, la última de Pep en el banquillo. La temporada siguiente, con Tito Vilanova, Messi estableció el récord absoluto del Pichichi de la Liga, todavía vigente, con 50 goles.

Los números son fríos pero las sensaciones son magníficas. Desde que Cristiano Ronaldo recogió el Balón de Oro y anunció su intención de igualar y superar a Messi, Leo se puso manos a la obra. En los últimos diez partidos ha marcado 14 goles y si fue un puñal en el Calderón y San Mamés, esta vez fue un artista frente al Levante.

Incrustado como falso '9', perdió el primer balón que tocó a los tres minutos y fue un espectador, aburrido, durante diez largos. Hasta que proclamó en silencio que no, que eso no le funcionaba. Y se escoró a la derecha y tardó un santiamén en regalar la asistencia del primer gol para Neymar. Y marcó el 2-0 y volvió a ser quien es.

Suárez marcó con una chilena preciosa, Neymar lo hizo con una fortuna indiscutible. Y él, Messi, lo hizo por triplicado para gozo del barcelonismo. Hay muchos cracks en el mundo del fútbol, pero solo hay un Leo Messi.