Regresa el Clásico, el que por estrellas y poderío económico, seguramente es el torneo deportivo mundial a nivel de selecciones nacionales más grande después del Mundial de fútbol de la FIFA.
MIAMI -- El viernes arranca en Houston (Texas), Miami (Florida) y San Juan (Puerto Rico), la porción occidental del Clásico Mundial de Béisbol del 2026, un evento que cumple su 20 aniversario con pantalones largos, en los aspectos competitivos y económicos.
El torneo de este año tuvo sus primeros juegos en el legendario Tokio Dome de la capital de Japón, donde compiten representantes del país anfitrión, junto a Australia, Corea del Sur, República Checa y Taiwán, en el Grupo C.
En Puerto Rico se disputa el Grupo A en el remodelado Estadio Hiram Bithorn de San Juan, con Canadá, Colombia, Cuba, Panamá y la representación de la isla del encanto, mientras que el Grupo B se realiza en el Daikin Park de los Houston Astros, con Brasil, Gran Bretaña, Italia, México y Estados Unidos. El Grupo D, en el loanDepot Park de los Miami Marlins, enfrenta a Nicaragua, Israel, Países Bajos, República Dominicana y Venezuela.
El debut de Japón (a las 5 am ET contra Taiwán) coincide con los choques de Cuba-Panamá (11 am ET), Países Bajos-Venezuela (12 pm ET), México-Gran Bretaña (1 pm ET), Puerto Rico-Colombia (6 pm ET), Nicaragua-Dominicana (7 pm ET), Estados Unidos-Brasil (8 pm ET) y Taiwán-República Checa (10 pm ET), en una jornada masiva de ocho encuentros el viernes.
Los dos mejores equipos de los todos contra todos de primera ronda de los Grupos A y B se enfrentarán en series cruzadas en cuartos de finales en Houston, igual que los dos clasificados de los Grupos C y D, que chocarán en Miami, ciudad que por segundo clásico consecutivo acogerá los encuentros de semifinales y la gran final.
Japón, que ha ganado tres de las primeras cinco ediciones, incluyendo la última (en 2023), es uno de los favoritos de este año, junto a Estados Unidos y República Dominicana, que son los otros dos países con un trofeo del Clásico Mundial. Mientras los quisqueyanos ganaron en el 2013, los norteamericanos lo hicieron cuatro años después.
Dos décadas después de que la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC), la MLB y su asociación de peloteros (MLBPA), la Nippon Professional Baseball (NPB) y la Organización Coreana de Béisbol (KBO) unieron intereses y crearon la entidad World Baseball Classic Inc. para organizar el Clásico Mundial, el torneo ha crecido exponencialmente.
La sexta versión del mayor torneo de naciones con jugadores de las Grandes Ligas (MLB) de Estados Unidos, que culminará el martes 17 de marzo, será distribuida por más de 50 entidades diferentes en todas las plataformas, en 14 idiomas, para aficionados en 173 países y territorios.
Las nóminas de los 20 países participantes incluyen cerca de 80 jugadores que han sido convocados al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas y casi 200 que integran los rosters de 40 miembros de los clubes de la MLB.
Liderados por los japoneses Shohei Ohtani y Yoshinobu Yamamoto; los estadounidenses Aaron Judge, Bobby Witt Jr., Cal Raleigh, Tarik Skubal y Paul Skenes; los dominicanos Juan Soto, Vladimir Guerrero Jr., Fernando Tatis Jr. y Julio Rodriguez; y el venezolano Ronald Acuna Jr., 15 de los 20 mejores jugadores de MLB, participarán en el certamen.
Un torneo que comenzó presentando sus partidos en pequeñas instalaciones como el estadio de entrenamientos primaverales de los Atlanta Braves en Disney con boletos populares, ahora se da el lujo de vender los tickets de República Dominicana a un promedio de casi 300 dólares y ofertar algunos boletos a más de 20 mil dólares para el encuentro entre Japón y Taiwán del viernes.
Los juegos del Clásico Mundial son algunos de los eventos de mayor audiencia de todos los tiempos en la radio y televisión de Corea del Sur, Cuba, Japón, Puerto Rico y República Dominicana, por mencionar algunos.
En Japón, casi 100 millones de personas vieron el Clásico Mundial pasado, y más de 55 millones sintonizaron la final, que concluyó con el ponche de Ohtani a Mike Trout para cerrar el triunfo de "Samurai Japan" 3-2 sobre la selección estadounidense.
Ahora, el equipo campeón recibirá alrededor de tres millones de dólares, divididos en partes iguales entre los jugadores y la federación nacional. Cada conjunto participante recibe 300 mil dólares por entrar al torneo y 400 mil por avanzar a la segunda ronda. Los líderes de cada grupo, además de los $400 mil, recibirán un bono de $300 mil. Un avance a semifinales agrega $500 mil y lo mismo por llegar a la final.
Solamente por ganar la final, el campeón agrega un millón de dólares al pote de premios.
World Baseball Classic, Inc. anunció el miércoles que sus más de 150 socios comerciales de todo el mundo se conectarán con decenas de millones de aficionados mediante diversas iniciativas, incluyendo transmisiones de la acción en el campo; productos con licencia como camisetas, gorras, tarjetas coleccionables y videojuegos, un movimiento económico de cientos de millones de dólares.
A pesar de sus reglas especiales, los temas de este año con los seguros de algunos jugadores en riesgo de lesiones crónicas, y otros detalles, el torneo arrastra pasiones, especialmente en Asia y Latinoamérica.
Entre todos los torneos mundiales de todas las disciplinas deportivas, solamente la Copa Mundial de Fútbol (que está cerca de cumplir su primer centenario), puede ufanarse de estar por encima del Clásico Mundial de Béisbol, un evento que celebra su aniversario número 20 con pantalones largos, en lo deportivo y lo económico.
