El equipo mexicano tiene una oportunidad dorada de avanzar profundo en el torneo, pero está obligado a jugar su mejor béisbol para lograrlo.
México llega al Clásico Mundial de Béisbol 2026 como posiblemente la tercera mejor selección de América Latina en el torneo, solo detrás de Venezuela y República Dominicana, además de contar con cruces favorables que podrían permitirle avanzar hasta las semifinales y alcanzar un puesto olímpico.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en 2023, México llega a esta edición del torneo con expectativas externas sobre sus hombros, algo con lo que tendrá que lidiar durante toda la duración del evento, sin importar hasta dónde llegue.
En el pasado torneo, muchos vieron a México como un equipo que podía jugar bien, pero pocos lo daban como candidato a alcanzar la ronda semifinal y mucho menos a quedarse a tres outs de eliminar a Japón, como finalmente ocurrió. El propio dirigente del equipo, Benjamín Gil, admitió que en el torneo anterior nadie fuera del equipo contaba con ellos debido a la falta de peloteros estelares.
“Creo que hace tres años las expectativas de afuera hacia nuestro equipo eran: ‘pues a ver cómo les va. No son jugadores estelares ni jugadores que estén en ligas mayores’. Y si recuerdan, yo les decía en cada oportunidad que tenía, que teníamos tremendos jugadores, nada más no eran nombres conocidos en el mundo del béisbol aún”, dijo Gil durante la rueda de prensa del pasado jueves.
Gil dio más contexto sobre la situación previo al inicio del primer partido de México contra Gran Bretaña este viernes.
“Honestamente, hubiese deseado que nunca terminara (el pasado torneo). Creo que el equipo que teníamos hace tres años era muy especial (…) y pienso que lo hemos retomado justo donde lo dejamos”.
El veterano dirigente sabe claramente que, con lo hecho en 2023, ahora existen expectativas sobre el nivel de juego que se espera de México. No solo sobre el equipo como conjunto, sino también sobre jugadores que desde el pasado Clásico Mundial de Béisbol han crecido a pasos agigantados y de quienes se espera que sean el rostro de esta selección. Es muy probable que no igualar, al menos, los resultados del torneo anterior, este sea visto como un fracaso, especialmente por los rivales que México enfrentará antes de los cuartos de final.
México llega al Clásico Mundial de Béisbol 2026 con la obligación de tener un buen desempeño en el torneo, construir sobre el éxito anterior y consolidarse como una potencia del evento, o quedarse viviendo de lo que pudo haber sido tras haber estado a tan solo tres outs de disputar el campeonato en 2023.
