El dominicano se encuentra en medio de una temporada cuyos resultados no se han reflejado en el récord de los Giants.
La temporada 2026 de los San Francisco Giants ha sido un completo desastre, por donde sea que se mire. Un equipo que entró al año con altas expectativas, esperando poder competir tras múltiples años sin postemporada y con la incorporación de piezas como Luis Arráez, además de la primera campaña completa de Rafael Devers, simplemente no ha podido cumplir con lo esperado y marcha rumbo a una de sus peores temporadas en la memoria reciente, con una marca de 50-70 hasta este momento.
La mediocridad con la que han jugado los Giants en prácticamente todos los departamentos, así como la inconsistencia en las distintas facetas del juego, han ocultado los pocos puntos luminosos con los que ha contado la organización en 2026 y uno de ellos, contrario a la percepción popular, ha sido precisamente Rafael Devers.
Iniciemos diciendo algo que es una verdad innegable: Rafael Devers no ha estado a la altura de temporadas anteriores, pero eso no quiere decir que esté atravesando un año malo o terrible.
Devers tiene la oportunidad de convertirse en apenas el segundo jugador de los Giants con una temporada de al menos 30 jonrones desde el retiro de Barry Bonds, uniéndose a su actual compañero y compatriota, el torpedero Willy Adames. Esto demuestra que, contrario a la creencia popular, los números de poder del dominicano se encuentran en un mejor lugar de lo que estuvieron a principios de campaña.
De hecho, tras un inicio de temporada para el olvido a nivel ofensivo, Devers ahora se encuentra entre los mejores bateadores en departamentos como porcentaje de contactos fuertes (Hard-hit%) y velocidad de salida. Esto es relevante porque representa una clara señal de que está golpeando la pelota con contundencia, lo que ayuda a explicar por qué 52 de sus 111 hits en la temporada han sido extrabases (27 dobles, 1 triple y 24 cuadrangulares).
La mala temporada de los Giants también ha ocultado el hecho de que el OPS+ de Devers es de 122, apenas seis puntos por debajo de su promedio de carrera. A eso se le debe sumar que, a pesar de que estadísticas como el promedio de bateo, el porcentaje de embasarse y el slugging se encuentran por debajo de sus números de carrera, ninguna de ellas representa una producción terrible y, además, todas han mostrado una tendencia hacia arriba a lo largo de la campaña.
Resulta importante recalcar, 2026 no ha mostrado la mejor versión de Rafael Devers, eso es un hecho, pero sí ha contado con una buena producción y, más importante aún, con una mejora significativa a nivel defensivo, algo que parecía imposible hace apenas unos meses.
Devers todavía tiene 42 partidos por disputar para tratar de redondear sus números, lo cual es positivo. Sin embargo, sin importar lo que pueda hacer en el tramo restante, la conversación que dominará alrededor de los Giants seguirá siendo su pobre desempeño colectivo durante esta temporada.
