El liderazgo de Junior Caminero, la esperanza de los Rays

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Los Rays desafían a la historia con el brazo de Freddy Peralta (3:33)

Con 23 años, Junior Caminero es el líder que Rays necesita para buscar los cuatro tiunfos que lo separan de su primer título de MLB


ST. PETERSBURG, Florida — Después de que los Tampa Bay Rays cometieran otro error poco habitual la noche del sábado —dando continuidad a un inicio de Serie Mundial inusualmente descuidado—, la transmisión televisiva captó a un exaltado Junior Caminero gritando en la banca de Tampa Bay.

Su equipo estaba jugando mal contra los Milwaukee Brewers por segunda noche consecutiva. Los Rays regalaban outs a un rival que sabe aprovechar cada fallo. Para el final de la sexta entrada, la ventaja de 4-0 que los Rays habían conseguido en el primer episodio se había esfumado. La frustración iba en aumento, y Caminero sintió la necesidad de alzar la voz.

"Intentaba ayudar al equipo, tratar de mantenerlos con la cabeza en alto", dijo Caminero en español. "Animándolos".

Este apasionado intento de motivación no logró cambiar el rumbo del encuentro. Aquella ventaja de 4-0 terminó convirtiéndose en una derrota por 5-4, dejando a los Rays con un 0-2 en contra en la serie, de cara al tercer juego, programado para la noche del lunes en el Tropicana Field. Sin embargo, el episodio dejó ver una evolución que se ha estado gestando tras bastidores: la de un futuro superestrella que, a sus 23 años, emerge como líder de un equipo que se encuentra a sólo cuatro victorias de conquistar su primer campeonato.

"Junior es un líder que predica con el ejemplo", comentó Richie Palacios, segunda base de los Rays. "Por lo general, él simplemente sale al terreno y hace lo suyo. Pero lo interesante es que, cuando decide hablar, sus palabras siempre son útiles y llegan justo en el momento en que más las necesitamos".

No es la primera vez que Caminero alza la voz en estos playoffs. A principios de este mes, fue el único jugador que tomó la palabra durante una reunión de bateadores previa a la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Les dijo a sus compañeros que creía en ellos y que era el momento de mostrarle al mundo quiénes son. El mensaje caló hondo.

"Cuando habló en esa reunión, fue algo sorprendente, pero positivo, ya que él no suele ser un líder que se exprese mucho verbalmente", señaló Palacios. "Nunca le pedimos que lo hiciera; tenemos a otros compañeros que se encargan de eso. Pero su intervención demostró cuánto ama el beisbol y cuánto desea ganar. Siempre ha dejado que su juego hable por él, pero últimamente lo vemos expresarse con palabras un poco más a menudo", comentó Chad Mottola, coach de bateo de los Rays, antes del segundo juego.

Los Rays terminaron derrotando a los Cleveland Guardians en seis encuentros, alcanzando así la tercera Serie Mundial en la historia de la franquicia. Aunque para Caminero fue una serie mayormente frustrante, apareció en el momento decisivo: conectó un imponente cuadrangular de dos carreras que impactó contra el poste de foul en el sexto juego, marcando el primer jonrón de su carrera en la postemporada. Tras el batazo, protagonizó una celebración monumental y un recorrido por las bases que duró poco menos de 40 segundos, en medio de un Tropicana Field totalmente eufórico.

Para sus coaches y compañeros, el hecho de que haya empezado a alzar la voz en el clubhouse representa un paso más en su maduración.

"Me ha surgido de forma natural; trato de hablar cuando me sale del corazón, con el fin de ayudar al equipo tanto como pueda", explicó Caminero. "Aunque hay muchos veteranos en el equipo, intento levantar la mano y preguntar: '¿Puedo decir algo?'. Y entonces comparto mis ideas con ellos".

A pesar de su corta edad, sus compañeros ya lo consideran un líder por su forma de jugar. Adoran su arduo trabajo tras bastidores y su constancia diaria; de hecho, fue uno de los siete jugadores de las Grandes Ligas que participó en los 162 juegos de la temporada. Juega con una intensidad admirable.

Su rendimiento también ayuda. Caminero ya se ha consolidado como uno de los mejores bateadores de poder en este deporte. Sus 87 cuadrangulares en las últimas dos temporadas lo sitúan segundo en las Grandes Ligas, sólo por detrás de Kyle Schwarber, el bateador designado de los Philadelphia Phillies. Posee una velocidad de swing inigualable, una capacidad extraordinaria para asimilar información y un talento especial para destacar en los momentos críticos. Tenía apenas 19 años cuando debutó en 2023 —disputando siete encuentros—, antes de pasar la mayor parte de 2024 en las ligas menores. Ese invierno, en la Liga de Beisbol Profesional de la República Dominicana, conectó un jonrón de 454 pies que le dio la ventaja a los Leones del Escogido en el séptimo juego de la serie final contra los Tigres del Licey, el acérrimo rival de su equipo. Lo celebró tal como lo haría dos años después en la Serie de Campeonato de la Liga Americana (ALCS): tardando casi un minuto en recorrer las bases.

Mottola se enteró del batazo en la serie dominicana a través de una avalancha de mensajes de texto. No le sorprendió. Comentó que, en sus 35 años en el beisbol profesional, nunca ha visto a un bateador como Caminero. Es impresionante la rapidez con la que se ha adaptado al pitcheo de Grandes Ligas. Su peculiar zancada larga, la forma en que sus manos suben y bajan mientras se estira... Mottola señaló que son mecánicas que normalmente nadie enseñaría, pero la capacidad de Caminero para repetirlas con tanto éxito convenció a los Rays de dejar que Junior fuera, simplemente, Junior.

"Siempre recuerdo la primera vez que lo vi", dijo Mottola. "Lo llamaron al equipo en Toronto —hay que tener en cuenta que no estaba en el campamento de Grandes Ligas, así que no lo había visto antes, sólo había oído hablar de él—; luego, durante su práctica de bateo en Toronto, recibió una ovación de pie por parte de los aficionados. Es otro ejemplo de algo que jamás había visto en el beisbol. Te das cuenta de que estás ante un talento generacional".

Caminero, bateador diestro, se consolidó la temporada pasada al conectar 45 jonrones y registrar un wRC+ de 130. Los Rays, que utilizaron un estadio de Ligas Menores en Tampa —propiedad de los New York Yankees— mientras el Tropicana Field era reparado tras el paso del huracán Milton, terminaron con un registro de ocho juegos por debajo de .500. Pero no todo estaba perdido: contaban con una pieza fundamental para el futuro de la franquicia.

En el regreso de los Rays al 'Trop' este año, Caminero conectó 42 cuadrangulares y alcanzó un wRC+ de 142, cifra que lo situó empatado en el noveno lugar de todas las Grandes Ligas. Su promedio de bateo mejoró 12 puntos respecto a 2025, mientras que su porcentaje de embasarse —gracias a 38 bases por bolas adicionales— aumentó 49 puntos. A la defensiva, mostró una mejoría drástica a medida que avanzaba la temporada, tras un inicio complicado en abril y mayo. Se espera que termine segundo en la votación para el MVP de la Liga Americana, sólo por detrás del bateador designado de los Houston Astros, Yordan Alvarez. Nunca antes un jugador de Tampa Bay había logrado ubicarse entre los cinco mejores en dicha votación.

"La gente no ve lo que sucede detrás de escena; cuánto trabaja Junior, cuánto desea él —no sólo ser bueno, porque ya lo es—, sino convertirse en una gran figura en este deporte", comentó Rodney Linares, coach de banca de los Rays, durante la celebración del equipo tras conquistar el banderín de la Liga Americana. "Creo que tiene todos los ingredientes para ser uno de los mejores jugadores de las Grandes Ligas".

Esos ingredientes han convertido a Caminero en el tipo de estrella de élite que los Rays rara vez han tenido en sus filas a lo largo de sus 29 años de historia. La historia sugiere, sin embargo, que no permanecerá con ellos por mucho tiempo. A menos que el sistema económico de la MLB cambie radicalmente en el próximo convenio colectivo, es posible que, en algún momento, los Rays decidan que resulta demasiado costoso mantenerlo. Caminero ya ha expresado su deseo de recibir una remuneración al nivel de jugadores como Juan Soto o Vladimir Guerrero Jr. Los Rays, cuya nómina esta temporada ocupó el puesto 28 en las Grandes Ligas, nunca han invertido una suma cercana a esa cifra en un sólo jugador; aunque su planeada mudanza a Tampa en 2029 podría cambiar los cálculos. Por ahora, Caminero permanece bajo el control del equipo hasta la temporada 2030, y sus compañeros de equipo pueden maravillarse ante su destreza.

"Haces práctica de bateo con él y envía las pelotas 200 pies más lejos que cualquier otro", comentó Ben Williamson, jugador de cuadro de los Rays. "Me toca mi turno de práctica de bateo y, apenas llevo dos swings, cuando la última pelota que él conectó finalmente aterriza. Al ver el potencial que tiene y lo bueno que ya es —y considerando que seguirá mejorando—, resulta algo realmente especial".

Las exhibiciones de Caminero durante la práctica de bateo continuaron en Milwaukee. El jueves, durante el entrenamiento de los Rays previo al inicio de la Serie Mundial, conectó varios batazos que impactaron contra la pantalla gigante situada sobre el jardín central; uno de esos cañonazos incluso causó daños en la estructura. El viernes, antes del primer juego, bateó con fuerza una pelota que golpeó el escritorio del set de Fox, ubicado en la parte superior del segundo nivel, entre el jardín izquierdo y el central.

En el primer encuentro conectó una línea a 112.7 millas por hora hacia el jardín central, logrando un doble. Sin embargo, los Rays perdieron ese juego —en el que Caminero terminó de 3-1 con una base por bolas—, y también cayeron en el segundo, donde registró un 4-1 con una carrera impulsada.

En ambas derrotas, los Rays mostraron una propensión inusual a cometer errores, tanto a la defensiva como en el corrido de bases. Si se excluye la primera entrada del segundo juego, el equipo sólo anotó dos carreras a lo largo de 17 entradas. Para evitar quedar en desventaja de 0-3 en la serie, necesitarán jugar de manera más acertada y generar mayor ofensiva frente al sólido cuerpo de lanzadores de los Brewers. Para lograrlo, todo comienza con un joven superestrella que, a estas alturas de octubre, está tomando las riendas de la franquicia.

"La forma en que es capaz de estar a la altura de este momento —apenas cumpliendo 23 años y tras dos años de trayectoria— es algo distinto", señaló Mottola. "Hay jugadores que necesitan 10 años de carrera para alcanzar ese nivel. Él, en cambio, está demostrando todo esto justo ahora, en el momento preciso".