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'El mejor equipo en el que estuve en mi vida'. Una mirada a los Expos de 1994

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Juan Soto evitó delinquir celebrando con jugo de uva (0:14)

Por ser menor de 21 años, el pelotero dominicano dejó la champaña a un lado durante el festejo de Nationals. (0:14)

WASHINGTON -- Durante su carrera de casi dos décadas en Grandes Ligas, Moisés Alou jugó para varios equipos contendores, incluyendo un campeón de la Serie Mundial, pero según el antiguo jardinero, ninguno se compara a los Montreal Expos de 1994.

"Ese es el mejor equipo en el que estuve mi vida", dijo Alou a ESPN Digital en la víspera del inicio de la Serie Mundial del 2019, que enfrentará a dos de las siete franquicias que el dominicano representó entre 1990 y 2008, incluyendo a la franquicia canadiense que se convirtió a los Washington Nationals.

"Yo jugué para un campeón de la Serie Mundial y otros grandes equipos que alcanzaron la postemporada, pero los Expos de 1994, ese fue el mejor. No tengo la menor duda", agregó Alou.

Los Nacionales enfrentarán a los Houston Astros en la gran final de las ligas mayores, que arranca el martes en el Minute Maid Park. Washington avanzó al clásico de otoño por primera vez en su existencia, barriendo en cuatro partidos a los St. Louis Cardinals en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, mientras que Houston, que eliminó a los New York Yankees en seis juegos en la final de la Liga Americana, regresa para tratar de revalidar el título que conquistó hace dos años.

Washington, que tuvo marca de 19-31 el 23 mayo, es el cuarto equipo que supera una situación de estar 12 juegos por debajo de .500 en algún punto de la temporada para llegar a la Serie Mundial. Cuando los equipos se muevan al Nationals Park en el fin de semana, serán los primeros partidos de Serie Mundial en la capital de Estados Unidos desde 1933.

Los Senadores de Washington (renombrados Minnesota Twins desde 1961) cayeron en cinco choques ante los Gigantes de Nueva York en la Serie Mundial de hace 86 años. El último encuentro de ese playoff se jugó el sábado 7 de octubre ante 28,454 aficionados en el desaparecido Griffith Stadium, que estaba ubicado entre las avenidas Georgia y Florida del centro de Washington.

La capital no tuvo representación en las Grandes Ligas desde que los Senadores de Washington se trasladaron a Arlington, Texas, y fueron rebautizados Texas Rangers, después de la temporada de 1969, y hasta que los Expos vinieron desde Canadá, y se rebautizaron Nacionales, en abril del 2005.

Cuando el relevista Daniel Hudson eliminó a Tommy Edman con elevado al jardín central para anotarse el salvamento en el cuarto juego y completar la barrida ante San Luis en la final del viejo circuito, los Nacionales quebraron una espera de 51 años, la más larga de una franquicia antes de debutar en la Serie Mundial.

Esa espera debió terminar en 1994, cuando la última huelga de peloteros de Grandes Ligas estropeó el arrollador avance del qué por mucho, en ese momento, era el mejor equipo de béisbol en el planeta.

Desde su ingreso a la Liga Nacional como parte de la expansión de las ligas mayores de 1969 (consistente en cuatro franquicias, dos en cada liga), los Expos habían tenido récords positivos en 12 ocasiones y apenas una vez, en 1981, habían probado las mieles de los playoffs. Ese año (por ironías de la vida) un paro laboral dividió la temporada en dos mitades y clasificó Montreal a las primeras Series Divisionales de la historia por haber quedado en el primer lugar de la División Este en la segunda mitad del calendario.
Los Expos vencieron en cinco partidos a los Philadelphia Phillies en las divisionales para pasar a la Serie de Campeonato, donde fueron derrotados, también en un quinto y decisivo choque, por los Los Angeles Dodgers.

"Teníamos una química tan grande que en medio de los innings, cuando papá entraba a cambiar un lanzador o había cualquier pausa, Marquis, Larry y yo cambiábamos los guantes entre nosotros, solo por bromear entre nosotros." Moisése Alou sobre los jardineros Marquis Grisson y Larry Walker

Pero en 1994, el equipo que dirigía el dominicano Felipe Alou parecía estar listo para llevar por tercera vez consecutiva el trofeo del comisionado fuera de las fronteras de Estados Unidos (algo que hicieron los Toronto Blue Jays en 1992 y 1993), a pesar de arrancar el año con una nómina de $18.6 millones de dólares, la penúltima de las ligas mayores.
En su tercera temporada con Felipe Alou de piloto, Montreal tenía foja de 74-40 y ventaja de seis juegos sobre los Atlanta Braves en la División Este de la Liga Nacional cuando la temporada quedó interrumpida el 12 de agosto por el octavo paro laboral del béisbol. Un paro que canceló el resto de la campaña y los playoffs, incluyendo la Serie Mundial, y afectó el inicio de la temporada de 1995.

Hasta entonces, la Serie Mundial solamente se había dejado de celebrar en 1904, cuando los Gigantes, campeones de la Liga Nacional, declinaron enfrentar a los Americans (hoy Red Sox) de Boston, monarcas de la Liga Americana, por considerarlos inferiores. Mientras la Liga Nacional existía desde 1876, su contraparte fue fundada en 1901.
La versión de los Expos de 1994, cuya edad promedio fue de 26.2 años, tuvo récord de 42-20 en la ruta, 46-20 desde el primero de mayo y había ganado 20 de 23 y 12 de sus últimos 14 compromisos cuando arrancó la huelga.

"En la ruta es cuando uno se da cuenta del tipo de química que tiene un equipo. Es cuando estamos fuera de nuestras casas y concentrados como una familia", dijo Moisés Alou. "Desde junio en adelante, uno podía sentir que los otros equipos nos respetaban, por no decir que nos tenían miedo", agregó.

"Ese equipo era muy unido. Era el tercer año de papá dirigiéndonos, habíamos dado algunos avances y ya estábamos listos para explotar. Éramos jóvenes y talentosos. Creo que en ese momento había madurado un proceso que iba en ascenso desde los dos años anteriores", dijo Alou.

Esos Expos tuvieron uno de los mejores tríos de jardineros de tiempos recientes. Moisés (.339, 22 jonrones, 31 dobles, 78 impulsadas y 81 anotadas) jugaba en el lado izquierdo, Larry Walker (.322, 19 jonrones, 44 dobles, 86 impulsadas y 76 anotadas) en el derecho, y el patrullero central era Marquis Grisson (.288 con 36 robos y 96 anotadas).
El puertorriqueño Wilfredo "Wil" Cordero (.294, 15 jonrones, 30 dobles, 63 impulsadas y 65 anotadas) era el campocorto y la otra gran fuerza ofensiva del club. El novato Cliff Floyd despachó 27 extrabases, robó 10 bases y empujó 41 carreras en 334 turnos, jugando en la primera base y los jardines.

El derecho dominicano de 22 años Pedro Martínez (11-5, 3.42, 142 K en 144 IP), Ken Hill (16-5, 3.32) y Jeff Fassero (2.99 de efectividad) comandaban la rotación abridora y John Wetteland (2.83 y 25 salvados) y el dominicano Mel Rojas (3.32, 16 salvados), el bullpen. Mel es sobrino de Felipe y primo de Moisés.

Aunque la temporada regular fue recortada a 118 partidos y no hubo playoffs, la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) de todos modos entregó sus premios anuales. Felipe Alou fue electo Manager del Año, Hill llegó segundo en la carrera por el Cy Young, Moisés fue tercero en la votación del Jugador Más Valioso y Floyd quedó quinto entre los novatos más destacados de la liga.

También, Grissom recibió el Guante de Oro, en tanto que Moisés Alou y Cordero obtuvieron un Bate de Plata.

La gran maquinaria 'Les Expos Baseball' no tardaría mucho tiempo en desmantelarse y varios de sus antiguos miembros sí llegaron con éxito a la Serie Mundial en otros equipos. Grisson fue enviado en cambio a los Atlanta Braves y Wetteland se declaró agente libre luego de la temporada y firmó con los New York Yankees. Grisson contribuyó al triunfo de los Bravos en la Serie Mundial de 1995 y Wetteland fue el Jugador Más Valioso del clásico otoñal de 1996 cuando salvó las cuatro victorias de los Mulos.

Hill pasó en cambio a los St. Louis Cardinals antes de la temporada de 1995 y terminó lanzando en la Serie Mundial de ese año con los Cleveland Indians, quienes lo adquirieron previo a la fecha límite de cambios.

Martínez permaneció hasta 1997 con los Expos, con quienes ganó el primero de tres premios Cy Young en una trayectoria que terminó en el Salón de la Fama. Firmó como agente libre con los Boston Red Sox y fue figura en el clásico de 2004 en el que rompieron la 'Maldición del Bambino' con una barrida a los Cardinals. Tuvo dos apariciones en la de 2009, cuando los Yankees superaron a los Philadelphia Phillies.

Walker partió a Colorado como agente libre y terminó jugando en una Serie Mundial con los St. Louis Cardinals en 2004 frente a Martínez y los Red Sox.

Moisés Alou fue miembro de los Miami Marlins que ganó la Serie Mundial de 1997, de los poderosos Astros que clasificaron a playoffs en 1998 y 2001 y de los Chicago Cubs del 2003 que estuvieron muy cerca de llegar al clásico de otoño y que son recordados por el episodio en que el aficionado Steve Bartman obstruyera a Alou en la captura de un foul de su compatriota Luis Castillo, en la octava entrada del sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Marlins.

"Teníamos una química tan grande que en medio de los innings, cuando papá entraba a cambiar un lanzador o había cualquier pausa, Marquis, Larry y yo cambiábamos los guantes entre nosotros, solo por bromear entre nosotros", dijo Alou sobre los Expos de 1994. "Hay que estar muy seguro de uno mismo y tener mucha familiaridad con un compañero para, en medio de un juego, usar el guante del otro sin ninguna razón".

Finalmente, 25 años después, los Nacionales y su gran pitcheo abridor, liderado por Max Scherzer y Stephen Strasburg, lograron alcanzar la tierra prometida que le fue negada a los Expos. Alou y muchos de los miembros del equipo de 1994, probablemente seguirán la Serie Mundial con mucha atención.

"Es la Serie Mundial, donde todos queremos jugar desde que firmamos nuestros primeros contratos, y a la que, lamentablemente, muchos nunca llegan", dijo Alou.