NFL: ¿Cómo impactarán los movimientos en agencia libre y otros canjes en la temporada 2020?

Con el frenesí de los primeros días, incluso los anteriores a su inicio, podemos afirmar que el periodo 2020 de la agencia libre ha sido uno de los más ajetreados en los últimos años.

Que Tom Brady se haya convertido en agente libre por primera vez en su carrera y cambiara de equipo tuvo que ver, pero, en realidad, otros cambios sorprendieron y se perfilan como movimientos de impacto para los equipos que perdieron o ganaron a algún jugador.

Aún falta por celebrarse el draft y luego de los reclutamientos colegiales, otras contrataciones en la agencia libre para llenar los últimos huecos en los 32 roster, pero, por lo pronto, podemos visualizar el tempranero impacto que las primeras movimientos tendrán en la temporada 2020 de la NFL.

IMPACTOS POSITIVOS

Tampa Bay Buccaneers

No se trata de analizar lo que pueda o, en opinión de varios de sus detractores, lo que ya no pueda hacer Tom Brady en el campo. De hecho, en opinión de un servidor, el nuevo quarterback de Tampa Bay es capaz de jugar a un muy buen nivel, al menos en 2020.

Hay que ver la forma en que la contratación de Brady impactará a los Buccaneers en el terreno emocional. Sólo tener al considerado por muchos el mejor quarterback en la historia de la NFL es una inyección de vitalidad para un equipo de por sí con una buena cuota de talento.

La llegada de Brady a Tampa hace recordar dos situaciones en las que quarterbacks legendarios tuvieron un impacto notable en el desempeño de sus nuevos equipos: Joe Montana con los Kansas City Chiefs y la conquista del Super Bowl 50 de los Denver Broncos con Peyton Manning.

Cuando Montana llegó a Kansas City en 1993, los Chiefs tenían una de las mejores defensivas de la NFL con Derrick Thomas y Neil Smith como anclas, pero su ofensiva era promedio, sin embargo, la presencia de Montana inspiró a sus compañeros en el ataque.

La única e importante adición al ataque fue Marcus Allen y con el respaldo de la defensiva y una ofensiva con receptores como J.J. Birden o Willie Davis, alas cerradas como Keith Cash y Jonathan Hayes, no precisamente jugadores que inspiraran terror en las defensivas rivales, Montana llevó a los Chiefs a la antesala del Super Bowl en 1993 y a Playoffs al año siguiente.

En 2015, cuando Manning agotaba las últimas gotas de su calidad como quarterback, lo Broncos se vieron en la necesidad de emplearlo en Playoffs.

En la campaña regular, Manning, cuyos pases ya se quedaban cortos, no salían con la espiral a la que nos acostumbró durante años y eran imprecisos, fue sustituido por Brock Osweiler, quien ganó sus primeros tres juegos como titular, pero luego perdió sus siguientes dos juegos y enfrentaba una posible derrota en un juego clave.

En la Semana 17, con los Playoffs en puerta y la posibilidad de perder el título divisional, Osweiler tenía problemas para hacer caminar a su ataque, sufrió un balón suelto y fue interceptado dos veces por los entonces San Diego Los Angeles Chargers y el coach Gary Kubiak lo mandó a la banca para devolverle la titularidad a Manning.

La actitud de los Broncos, que en ese momento perdían 13-7, fue otra a partir de ese momento y Manning los llevó a vencer 27-20 a los Chargers para ganar el duelo y el título divisional.

En Playoffs, los Broncos enfrentaron duros retos ante Pittsburghy y New England, pero la figura y liderazgo de Manning fueron clave para conquistar el tercer anillo de Super Bowl en su historia.

No digo que los Buccaneers vayan a ganar el título de la NFL, pero con el talento que tienen en su roster y la motivación de tener a Brady a su lado, sus posibilidades de llegar lejos en la competida NFC son reales.

Un regalo para un último intento

Drew Brees volverá una temporada más para buscar otro campeonato y desde antes de decidir si regresaba o no, advirtió que sólo lo haría con los New Orleans Saints, que le mostraron su gratitud al legendario quarterback con un muy buen regalo.

Los Saints contrataron a Emmanuel Sanders por dos años –quizá Brees quiera volver en 2021, tambien— luego de que el receptor ayudó a los San Francisco 49ers a llegar al Super Bowl LIV.

Con 33 años, la habilidad de Sanders aún preocupa a las defensivas rivales y al hacer pareja con Michael Thomas, las posibilidades en el juego aéreo, en conjunto con el versátil y variado sistema ofensivo de los Saints, Brees debe frotarse las manos para dirigir ese ataque.

Ganar-ganar para Eagles y Darius Slay

Durante varios años, el perímetro de los Philadelphia Eagles fue reconocido como uno de los mejores de la NFL y con la adquisición de Darius Slay, pueden retomar esa posición.

Si bien los Eagles iban por Byron Jones en la agencia libre, la contratación de Slay como Plan B no luce mal. En siete años, Slay suma 19 intercepciones y en 2019, mientras que Jones sólo suma dos en cinco temporadas.

Slay, de 29 años, es un esquinero de cobertura personal, ideal para el tipo de receptores que hay en la NFC Este y el reto que tiene frente a sí es el de mantener su nivel durante los tres años del contrato, pues, históricamente, el desempeño de los jugadores en su posición comienza a bajar alrededor de los 30 años.

En 2019, Slay batalló con una lesión en el muslo.

IMPACTOS NEGATIVOS

La vida sin Brady en Foxborough

Si en Tampa la motivación entre jugadores y aficionados está al máximo nivel, en New England, el sentimiento es lo opuesto.

Quizá el único personaje que ya dio vuelta a la página del tema Brady es Bill Belichick, quien tiene ante sí la oportunidad de demostrar que puede ganar sin Brady y que es SU sistema el que dio forma a la última dinastía que ha visto la NFL.

Sin embargo, luego de 20 años, la ausencia de Brady en Foxborough resultará complicad, no sólo para quienes allí siguen sino para quienes puedan llegar.

Como agente libre o hasta como prospecto colegial, no es igual la posibilidad de jugar con los Patriots de Tom Brady a la posibilidad de negociar un acuerdo para jugar con los Patriots sin Tom Brady.

Tras la contratación de Brady con los Buccaneers, se reportó que varios jugadores habían expresado su interés de jugar a su lado en Tampa. ¿Han escuchado de alguien que quiera jugar con New England ahora que Brady se fue?

Segundas versiones no suelen ser buenas

Matt Patricia y Brian Flores, ambos ex coordinadores defensivos de Bill Belichick, parecen estar seguros de que haber sido parte de los New England Patriots automáticamente te hace un ganador en cualquier lugar.

Con los Detroit Lions, Patricia ha contratado en la agencia libre al tackle defensivo Danny Shelton, al linebacker externo Jamie Collins y al safety Duron Harmon, todos ex jugadores y miembros de la defensiva de los Patriots que, pese a sufrir una sensible baja en su desempeño, terminó como la mejor en 2019.

Flores ha llevado a los Miami Dolphins a otros tres ex Patriots, el tackle ofensivo Ted Karras, al linebacker Elandon Roberts y al linebacker externo Kyle Van Noy.

No se les puede culpar por intentarlo, pero, resulta complicado considerar que Patricia y Flores no tengan en cuenta que el sistema que manejan los Patriots funciona, desde hace dos décadas, gracias a Belichick y a su ética de trabajo con los jugadores, en particular, su atención al detalle.

No se trata sólo de jalar ex jugadores de los Patriots.

Bill O’Brien y lo inexplicable

Las malas decisiones de un coach dentro y fuera del campo dañan la confianza de los jugadores en él y si éstas son constantes, el proceso se acelera.

Quizá recuerden el Juego Divisional de enero pasado. Los Houston Texans vencían 21-0 a los Kansas City Chiefs en los primeros minutos del segundo cuarto y enfrentaban una cuarta oportunidad y dos en la yarda 12 rival. El coach Bill O’Brien decidió ir por el gol de campo en lugar de dar el tiro de gracia y dejó vivos a los Chiefs.

Más adelante, ya con los Chiefs presentes en el marcador y animados para intentar remontar el marcador, O’Brien, ahora sí, decide jugársela en cuarta, pero en su propio campo. La patada de despeje fue bloqueada y el resto es historia.

Todo eso fue sólo un preludio para lo que O’Brien hizo unos meses después: cambiar a su mejor receptor y considerado uno de los mejores en la NFL, DeAndre Hopkins, a los Arizona Cardinals, sólo por una selección colegial de segunda ronda y el corredor David Johnson y su pesado contrato.

En palabras simples: O’Brien le quitó su mejor arma al quarterback Deshaun Watson y ese tipo de acciones no suelen dejar contentos a los pasadores.

Se reportó que Hopkins y O’Brien no tenían una buena relación y el receptor rápidamente lo negó, pero, si ese rumor salió a la luz, probablemente haya algo de cierto.

El problema parece ser que O’Brien tomó una decisión personal más que en beneficio del equipo y de eso, los jugadores suelen darse cuenta.