Javier Báez y Francisco Lindor, ¿pueden coexistir a largo plazo en los New York Mets?

Javier Báez solo necesitó tres turnos al bate para levantar de sus asientos a toda una afición de los New York Mets, que se dio cita al Citi Field para ver su debut ante los Cincinnati Reds durante el pasado fin de semana.

Mientras recorría las bases -luego de conectar su primer jonrón- a la esquina del dugout local, estaba su íntimo amigo y compatriota Francisco Lindor, celebrando como el que más, y reviviendo una imagen de hace tres años, cuando Puerto Rico arrasó en el Clásico Mundial de Béisbol hasta que Estados Unidos los bajó de la nube en la Final.

El miércoles, pasó algo similar al conectar el sexto de sus 24 cuadrangulares al lado contrario del parque.

Hay quien asegura que fue el propio Lindor, quien no disputa un partido desde mediados de julio por lesión, quien recomendó a Báez a la gerencia de los Mets, ahora encabezada por el multimillonario Steve Cohen.

Previo a su llegada, Báez estaba dispuesto a cubrir la posición de campo corto, en lo que regresaba Lindor, y veía con buenos ojos moverse a segunda base, con tal de reunirse con su viejo amigo.

Después de todo, no sería la primera vez que ocurría. Ambos fueron parte de un 'infield' de ensueño en el WBC de 2017, que incluía al también torpedero Carlos Correa en tercera base.

Pero, ¿puede 'Javy' coexistir a largo plazo junto a Lindor en una ciudad y afición tan exigente como la de New York?

He aquí cinco razones por cual la respuesta a esa pregunta es un rotundo sí.

Hacen ganar a sus equipos

Lindor tiene, según nuestros amigos de ESPN Stats & Information el mejor WAR (victorias por encima del nivel de remplazo) para un torpedero en todas las Grandes Ligas (20.9) desde el inicio de la temporada 2017.

Báez, por su parte, ocupaba previo a la velada de ayer, el cuarto puesto con 19.5.

Una campaña antes, ambos disputaron la Serie Mundial, misma que ganaron los Chicago Cubs, rompiendo un maleficio de 108 años. Y en 2017, encabezaron al 'Team Rubio' que se quedó con la medalla de plata en el WBC.

Pese a que Báez es el peor bateador de contacto en las mayores (registraba un 62% hasta el 27 de julio) y número uno, de forma negativa, en porcentaje de swings de strikes (21.8), el boricua sigue produciendo jonrones, impulsadas e impacta el juego con su electrizante recorrido de bases.

Por si las dudas, aquí una muestra de su 'bolsa' de trucos de magia.

Versatilidad de 'El Mago'

Cada vez que Báez tiene la oportunidad de decir cuál es su posición predilecta dentro del terreno de juego, asegura que es la de jardín central.

No obstante, salvo su estadía con los Cangrejeros de Santurce en la liga invernal de Puerto Rico en 2015, el infielder puertorriqueño se ha desempeñado principalmente como intermedista y torpedero.

Cuando retorne Lindor, no habrá problema. Báez puede jugar cualquiera de las posiciones mencionadas.

Pero para que tengan una idea de lo bueno que puede ser 'Javy' a nivel defensivo, en 2019 tuvo 31 DRS (carreras defensivas salvadas), líder entre todos en su posición, y 28 OAA (outs por encima del promedio).

Su estilo de juego, similar a como hizo en el Clásico, se complementa a la perfección con el de un Lindor que, aunque ha tenido un lento inicio con los Mets, tendrá la oportunidad de enderezar el rumbo en el tramo final del torneo.

Defensa + espectáculo

Contar con Lindor y Báez te garantiza excelencia defensiva en tu 'infield'. Entre ambos, suman tres Guantes de Oro y otro de Platino, que premia al mejor pelotero defensivo de toda MLB.

Además, te asegura espectáculo por los próximos años. De eso se trata... ¿no? Aparte de ganar, de brindar el mejor entretenimiento a la afición.

Si le preguntas a un fanático de Cleveland, que nunca pudo ganar la Serie Mundial pese a su impresionante equipo a finales de la década del 90 y principios del 2000, te dirá que al menos se dio el gusto de ver las mejores acrobacias y jugadas con Roberto Alomar y Omar Vizquel como protagonistas, jugando segunda y campo corto, respectivamente.

Lindor registra un porcentaje de por vida de .981, mientras que Báez de .968.

"Báez es un jugador especial", expresó el mánager Luis Rojas posterior a la victoria 5-3 sobre los Marlins el miércoles.

"Puede ser utilizado de muchas maneras. A nivel defensivo, hace cosas que uno ni se imagina. Puede vencerte en cualquier faceta", agregó.

'Javy' va en ascenso... nuevamente

Desde que finalizó segundo en la votación de Jugador Más Valioso en la Liga Nacional en 2018, a Báez le ha costado repetir el rendimiento esa temporada.

Antes del segundo partido ante los Miami Marlins el martes, se puede comprobar su bajón ofensivo en varios renglones.

Sin embargo, en el mes de julio y ahora en agosto, 'Javy' va demostrando estadísticamente su ascenso. Y eso sin contar las cosas que, como bien explica Rojas, no se reflejan en la hoja de estadísticas. Sus ágiles atrapadas, su capacidad para saber cuando correr las bases y rendir en momentos claves, entre otras cosas.

Steve Cohen

El nuevo dueño de los Mets, casado con una puertorriqueña (Alexandra Cohen García), tiene un net worth de $14 billones, de acuerdo Forbes. No escatimará a la hora de gastos y ya lo demostró con los $341 millones a Lindor en la temporada muerta.

Fundador de SAC Capital Advisors y Point72 Asset Management, Cohen es una figura destacada en la industria de las inversiones.

Báez será agente libre al finalizar la campaña y, de acuerdo a Buster Olney, de ESPN, el boricua habría rechazado una oferta de extensión de los Cubs de unos $180 millones.

Cohen tendrá que aspirar a más. Pero dinero tiene y New York es la ciudad en donde más puertorriqueños residen en la diáspora, garantizando un éxito seguro en mercadotecnia.

Dicen que aquellos que creen en la 'magia', están destinados a encontrarla. Y Báez, aunque es una apuesta arriesgada, de salir bien, te garantiza detalles que no se enseñan en las principales academias de béisbol.

Los Mets no ganan un campeonato desde 1986. Pero con Lindor y Báez, la afición puede aferrarse a algo que consiste en desafiar aquello que parece imposible.

Los niños ven magia porque la buscan. Y Lindor (27) y Báez (28) siguen reflejando eso que, pese a que el béisbol ya dejó de ser el famoso 'National Pastime', te enamora del juego. Como si estuviesen jugando en el patio del recreo...

Lindor y Báez traen a la 'mesa' una amistad que refresca el alma de los Mets, un equipo acostumbrado al desamor, pero inclinado fielmente a seguir creyendo.