<
>

¿Cómo se puede odiar y amar al Barcelona y Real Madrid, los clubes más importantes del mundo?

play
¿Veremos la mejor versión de Messi en el Clásico Español ? (1:52)

No te pierdas la opinión de nuestros expertos en SC Express. (1:52)

Francamente. No me gustan mucho el Barcelona y el Real Madrid. Por influencia familiar (toda mi familia es española), apoyo a otro equipo de LaLiga.

Y nada es más difícil en España que ser hincha de un club distinto a los dos equipos más poderosos del planeta.

Por su fuerza económica y política así como las decisiones arbitrales casi siempre a su favor, Barcelona y Real Madrid ahogan a sus rivales locales como no ocurre en ningún otro país del mundo.

No es fácil ser hincha del Atlético de Madrid, Athletic Bilbao, Sevilla y Valencia. Clubes que tendrían un estatus mucho más alto si jugaran en otros países. Más desgarrador aún es ser aficionado del Alavés, Getafe, Levante, que son muy pequeños en relación a los gigantes, Madrid y Barcelona.

Una de las cosas más estúpidas en el futbol es escuchar que en "España solo existe el Barcelona y Real Madrid". Los rivales, incluso con la realidad del tercer párrafo de este texto, hacen todo lo posible por competir con los dos gigantes.

No me gustan los dos clubes. Pero lo admito: amo el Clásico Español entre Barcelona y Real Madrid porque es, sin duda, el partido más grande del mundo.

En el Clásico español están casi siempre los mejores jugadores del mundo. La rivalidad política entre el Madrid y el Barcelona hace que el partido también sea candente fuera de la cancha. Es en este duelo donde los jugadores tienen la consagración definitiva, destacando el caso Ronaldinho Gaúcho que fue aplaudido de pie en el Bernabéu por los aficionados merengues. Ningún otro juego en el mundo es tan esperado como el Madrid vs. Barcelona.

Hasta el contraste entre los uniformes, siempre con el Real Madrid de blanco y el Barcelona luciendo su vestimenta blaugrana. Me encanta. Durante los 90 minutos del gran clásico, envidiaré al Barcelona y al Real Madrid, pero cuando la pelota se detenga, volveré a estar molesto con los dos gigantes de España.